
El dúo neoyorquino volvió a conquistar la CDMX con un show que mezcló psicodelia, teatralidad y armonías vocales impecables. Su paso por el Foro Indie Rocks! dejó claro que los hermanos D’Addario no solo rinden tributo al pasado, sino que también lo reinventan con una frescura única.
¡Qué noche la que vivimos este sábado 24 de mayo en el Foro Indie Rocks! La Ciudad de México se rindió ante el torbellino de talento y nostalgia que los hermanos D’Addario, mejor conocidos como The Lemon Twigs, trajeron a la Sala (A) del recinto en su regreso a México. Con un repertorio que nos hizo viajar directo a los dorados años 60 y 70, Michael y Brian D’Addario demostraron por qué son una de las propuestas más frescas y fascinantes de la escena musical actual.
Pero antes de sumergirnos por completo en el universo de The Lemon Twigs, la noche arrancó con una dosis de sonidos envolventes cortesía de Monotonía. Esta prometedora banda originaria de Veracruz, con su exquisita mezcla de dream pop, shoegaze y krautrock, cautivó al público desde el primer acorde.
Posteriormente, desde que pisaron el escenario, la atmósfera se cargó de una energía vibrante. Los neoyorquinos, herederos de una tradición musical que fluye por sus venas gracias a su padre, Ronnie D’Addario, nos sumergieron en un universo sonoro donde el rock clásico y el pop barroco se fusionaron en un espectáculo inolvidable. Canciones como «My Golden Years» y «I’ve Got a Broken Heart» nos transportaron a una época dorada de la música, con esas melodías pegadizas y armonías vocales que son el sello distintivo de la banda.
El Foro Indie Rocks! se convirtió en una máquina del tiempo, y cada acorde era un boleto de ida. El público, entregado desde el primer minuto ya se movía al ritmo de temas de su aclamado último álbum, «A Dream Is All We Know», del que pudimos disfrutar joyas como el single homónimo y «Till the Morning». ¡Y qué decir de «Flash in the Pan»! Fue un verdadero deleite para los oídos, con esos toques psicodélicos que nos recordaron por qué The Lemon Twigs son mucho más que una banda de rock: son una experiencia.
Cuando llegó el encore, la emoción se desbordó. Nos regalaron un momento íntimo y mágico con «Ember Days» en su arreglo acústico, una pausa en la euforia para conectar con la esencia más pura de su música. Y el cierre con «When Winter Comes Around» y «How Can I Love Her More?» fue el broche de oro para una noche que se sentía como un sueño.
The Lemon Twigs desplegó una energía arrolladora, consolidándose como una de las bandas imperdibles del panorama musical. Si te lo perdiste, ¡mala suerte! Pero si fuiste parte de esta noche mágica, sabes que el espíritu setentero de The Lemon Twigs sigue vivo y más vibrante que nunca.