
En una conversación íntima y sin atajos, Sylvan Esso habla con Blizz sobre “WDID”, la independencia creativa con su sello Psychic Hotline, su salida de Spotify por principios, y cómo un estudio comunitario en Chapel Hill alimenta un nuevo álbum que abraza el caos y la claridad… sin perder el pulso pop que invita a bailar. Del vértigo digital a la pista de baile: Sylvan Esso desmenuza su presente, su ética y el futuro de la música directa a la comunidad.
Ricardo Delgado: Hola, ¿Cómo están?
Sylvan Esso: Bien. ¿Cómo estás hoy?
Ricardo Delgado: Bien, gracias. Estoy muy emocionado de estar aquí con ustedes. Si les parece, empecemos desde el presente con “WDID”. Se siente como una declaración poderosa, tanto desde lo sonoro como desde la letra. No sé, quizá es mi percepción, pero captura esa sensación abrumadora de ruido constante, pliegues e información. ¿Cómo nace esta canción emocionalmente para ustedes?
Sylvan Esso: La letra y la melodía de esta canción llegaron como… ya sabes, a veces las canciones simplemente aparecen completas y se siente como si se descargaran desde “algo” hacia tu cerebro y luego a la página. En realidad, es una especie de reporte de lo que vi en mi teléfono a primera hora de la mañana, como muchos de nosotros que nos volteamos y miramos el teléfono. Pero esta vez, por alguna razón, pude sentir energéticamente lo que eso me hacía. Por lo general, me adormezco y no presto atención a cómo me hace sentir físicamente recibir esta información en la mañana. Y por alguna razón, ese día, en el momento en que ocurrió y lo que vi, simplemente se sintió completamente insostenible seguir viviendo así. Y aún lo hago, ¿sabes? Aún me volteo y miro el teléfono. Pero es muy lindo haber escrito un reporte de cómo afecta mi vida y cómo me hace sentir. También tuvo un efecto mágicamente extraño: a todas las personas a las que se la mostramos supieron de inmediato de qué trataba.
Lo cual, creo, nunca nos había pasado con una reacción tan fuerte a una canción por parte de nadie. Nuestros amigos… todos. Sí. Se siente como si hablara de una experiencia muy privada que todos conocemos muy bien.
Ricardo Delgado: Gracias. Me encantó la respuesta. Este es su primer lanzamiento en más de tres años, si estoy en lo correcto y también su primera canción a través de su nuevo sello, Psychic Hotline. ¿Cómo moldeó esa independencia el sonido y el mensaje de esta nueva era para ustedes? ¿Y no solo para ustedes, quizá también para nuevas bandas y artistas?
Sylvan Esso: Bueno, por nuestra experiencia, hemos estado trabajando en música nueva los últimos dos años. Y estar en una posición en la que sentimos que controlamos todo lo que sucede, todo el dinero que gastamos es nuestro, sabemos lo que hacemos, nadie nos respira en la nuca para que algo ocurra, nos dio una verdadera sensación de amplitud. Después del último disco, giramos mucho. Y cuando terminamos, ambos nos sentíamos… no quemados, pero sí desgastados.
Sí. Y necesitábamos ese espacio y ese tiempo para averiguar si había algo que realmente necesitáramos decir a continuación. Antes de eso, siempre teníamos una fecha límite o alguien empujando. Y fue lindo ser quienes empujan, dejar que el trabajo se impulsara a sí mismo y no al revés.
Ricardo Delgado: Me alegra que tuvieran esa oportunidad. Supongo que hay flexibilidad para su proceso creativo y sus vidas, ese balance trabajo-vida, lo cual es grandioso. Y sé que quizá es una pregunta obvia, pero salir de Spotify fue una decisión enorme, no solo para ustedes: cada vez más artistas lo están haciendo, especialmente considerando que gran parte de su audiencia los encontró ahí, quizá. ¿Cuál fue el punto de quiebre para tomar esa postura o decisión?
Sylvan Esso: Siempre nos ha parecido raro estar en Spotify, en el sentido de que no apoya a los músicos pequeños. Se ha puesto peor y peor para los músicos pequeños. Comenzamos como músicos pequeños. Y, en muchos sentidos, mientras más nos adentramos en este negocio, más regresamos a tratar de encontrar lo que se sentía cuando éramos más independientes: cuando íbamos en una van o en un Prius, montando nuestro equipo y el merch, porque ahí nos sentíamos más conectados con nuestro público. Spotify, conforme seguimos sacando discos y haciendo esto, se ha vuelto cada vez más evidente: siempre prometieron que era la manera de llevar al músico al oído del público. Y en realidad, uno: no pagan lo suficiente. Dos: lo que de verdad nos remató fue enterarnos de sus inversiones en máquinas de guerra, que creo que todos podemos estar de acuerdo en que los robots asesinos, hay tantas películas que muestran lo malos que son para nuestras vidas. Desde siempre, casi todos los libros de ciencia ficción dicen: ya sabes, trata de evitar los robots asesinos. Y el hecho de que una fracción de la ganancia de Spotify esté representada por nuestra música, pero que el trabajo de nuestra vida estuviera yendo hacia algo que quizá un día podría matar a un niño o a alguien, es tan pesadillesco y aterrador que no puedo mirar hacia otro lado.
Además, mientras todo empeora en todas partes, creo que un mecanismo de afrontamiento para nosotros, es intentar alinear todas mis decisiones con el tipo de vida artística que quiero llevar. Al final del día, esta fue una decisión de principio, difícil, para que nuestro trabajo se sintiera en sintonía con su presentación. Y agradezco que incluso hayamos tenido la oportunidad de hacerlo. Muchísimos artistas no pueden hacerlo: hay cientos de razones por las que es imposible para muchos quitar su música de Spotify. Incluso para nosotros es un gran golpe financiero, como mínimo, pero uno que agradezco podamos resistir para sentar una postura y ojalá resuene de alguna manera.
Ricardo Delgado: Absolutamente. Ustedes están del otro lado porque son artistas, pero desde este lado es admirable verlos tomar esa decisión y liderar. En cierto modo, podríamos hablar de los siguientes pasos hacia una nueva industria, y eso me lleva a mi siguiente pregunta: más allá de esta decisión, ¿creen que el futuro de la distribución musical puede existir fuera de las grandes plataformas, quizá a través de modelos directos basados en comunidad?
Sylvan Esso: Sería un sueño absoluto si eso pudiera suceder. Y creo que estamos avanzando hacia ello. Cuando Bandcamp salió por primera vez, realmente se sentía que estaba ahí. Y Bandcamp es más grande que nunca. Eso es algo que suele perderse en todo esto: es enorme. Creo que se va a dividir, porque el streaming, no solo audio, también video, todo el contenido bajo demanda, inherentemente un gran porcentaje de la gente que usa ese modo de interactuar con el trabajo lo hace para “no sentir”: quieren papel tapiz. No quieren pensar en ello. Y creo que esa gran parte seguirá yendo en esa dirección. Todo lo mainstream seguirá yendo hacia el papel tapiz.
Y también habrá una gran parte de personas para quienes la música es central en su vida emocional. Esas personas irán en la dirección opuesta conforme las dos cosas se separen. Para nosotros, otra gran parte de esta conversación fue querer una conexión más personal con la gente a la que le resuena nuestro trabajo. Estoy muy agradecido por la conexión que tenemos con nuestros fans, y quiero que sea más profunda, especialmente cuando todo se vuelve más impersonal. Quiero tomar decisiones activas para acercar mis conexiones con las personas. También creo que esa es la mejor forma de resistir al fascismo en todas sus formas: todo fascismo quiere separarte de tu vecino, y yo quiero estar más cerca de todos mis vecinos.
Ricardo Delgado: Hermoso. Gracias. Volviendo a “WDID”: se siente abrasiva, caótica y urgente al mismo tiempo. Trabajaron con Jake Luppen (de Hippo Campus) y con Samuel en la producción. ¿Qué aportaron al proceso que les sorprendiera?
Sylvan Esso: Me encanta trabajar con Jake. Sus ideas fluyen por su instrumento de una forma hermosa. Con esta canción estábamos en una especie de impasse musical: sabíamos que queríamos lanzarla, pero había que terminarla rápido. Faltaba algo y se quería que sonara como Timbaland o empujarla hacia ese lugar donde es caótica y aterradora, pero también te dan ganas de coger o bailar o algo así; estábamos tratando de descubrir cómo llevarla a esa categoría. Así que trajimos a Jake para “desordenarla” un poco.
La versión original era literalmente solo el beat y las voces. Era un poco más “dancehall” agresivo, más áspera, y a nosotros nos encanta la música accesible. Hay una parte de nosotros que dijo: ¿y si fuera un poco más ganchosa y se sintiera un poco más como, ya sabes, Timbaland o The Neptunes o algo por el estilo? Básicamente Jake y yo nos la llevamos una tarde, encontré varias piezas nuevas y él tocó guitarras por todos lados. Nos divertimos. Necesitaba un poco de diversión, y Jake nos ayudó a encontrarla.
Ricardo Delgado: Y, tras casi una década trabajando juntos, ¿cómo describen hoy su relación creativa? ¿Cómo ha cambiado su dinámica desde los primeros días?
Sylvan Esso: Muchísimo. Siempre está cambiando. Es increíble. Sigue mutando. Es un constante ir y venir de celebraciones y discusiones. Y siempre aprendemos más, ¿no?. Últimamente hemos sentido que mi mayor instrumento es nuestra colaboración. En el sentido de que, cuando podría haber estado aprendiendo un DAW, o piano o guitarra, en cambio descubrí cómo articular lo que quiero que Nick toque. Y ahora podemos hacerlo de una forma que se siente como pez en el agua. Muy en tándem. Es extraño que mi principal inversión musical sea una relación: una colaboración creativa. Y sigue profundizándose.
Ricardo Delgado: Muchas personas describen su sonido como un equilibrio entre caos y claridad. ¿Cómo definen personalmente cómo suena Sylvan Esso hoy?
Sylvan Esso: ¿Cómo suena Sylvan Esso hoy? No lo sé aún. Estamos muy metidos escribiendo el nuevo disco, así que es difícil analizarlo. Además, sigue yendo en direcciones diferentes: suena más raro y más distinto. Pero, en el corazón, hacemos pop que no le huye a lo complicado que es ser humano. A través de todo lo que hemos hecho, eso siempre ha estado en cada canción. Resistimos simplificar las cosas, probablemente de una forma que nos ha hecho menos digeribles para mucha gente, pero no podemos hacerlo de otra manera. Para nosotros, todo es personal y limitar así nuestro trabajo nunca va a tener sentido. Es raro, también. Creo que con esta canción nueva pasa lo de siempre: hagamos lo que hagamos, siempre suena a nosotros. Es el sonido de nuestra interacción. Si alguien va a escucharlo, diría que es pop que no le huye a lo complicado que es ser humano. Quizá de ahí viene lo de caos y claridad.
Ricardo Delgado: Me encanta. Tengo una pregunta particular: Betty’s Studio, su hogar creativo en Chapel Hill, parece casi un santuario. ¿Qué papel juega ese espacio físico en su producción musical o en su proceso creativo?
Sylvan Esso: Juega un papel enorme en que podemos estar en un estudio sin pensar en el dinero, sin mirar el reloj, cosa que antes no pasaba. Eso significa que podemos tomarnos el tiempo. Creo que por eso la estamos pasando tan bien trabajando en este disco: no hay… en cierto modo es una desventaja porque podemos decir “mañana volvemos”, pero también significa que podemos sentarnos sobre las ideas sin miedo a perderlas o a quedarnos sin tiempo.
Otra gran parte es que siempre hay más gente trabajando aquí. Siempre hay amigxs quedándose, otrxs artistas pasando. Para nosotros, ese sentido de comunidad y de espacio compartido hace que todo se alimente entre sí. Y en este disco nuevo hubo mucha más colaboración natural, simplemente porque alguien estaba de paso por la ciudad. Mucho más fácil. Nuestra música siempre refleja lo que pasa en nuestras vidas, y ahora nuestras vidas son más comunitarias por este espacio. Y eso se refleja en la música.
Ricardo Delgado: Increíble. Un par de preguntas finales: ¿qué sigue para ustedes? ¿Qué pueden compartir con la audiencia de México y de Latinoamérica y Sudamérica sobre el próximo álbum, música nueva, gira?
Sylvan Esso: Estamos muy emocionados por lanzar el lado B del sencillo “WDID”, porque se va aún más en la otra dirección de una forma muy emocionante. Será un pequeño momento musical independiente. Luego seguiremos trabajando en el disco y con suerte volveremos de gira el próximo año.
Ricardo Delgado: Y, finalmente, para quienes los descubrirán con esta entrevista en Latinoamérica y Sudamérica, ¿qué recomendarían como primer punto de contacto con su música y con Sylvan Esso en general?
Sylvan Esso: Totalmente. No está en Spotify. Pero quizá recomendaría escuchar nuestros discos en orden inverso: empezar con No Rules Sandy y luego ir hacia atrás. O, si son más “pop-minded”, escuchar el primero y luego No Rules Sandy para ponerse al día.
Ricardo Delgado: Gran recomendación. Muchísimas gracias por el tiempo. Disfruté mucho esta charla. Les deseo lo mejor en lo que viene y ojalá verlos pronto en México, Latinoamérica o Sudamérica —quizá el próximo año.
Sylvan Esso: Muchas gracias a ti por las preguntas tan cuidadas.
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