Entrevista con Son Lux: Out Into, la improvisación y el valor de seguir siendo humanos

A días del lanzamiento de Out Into, Son Lux conversa con Blizz sobre la transformación de la banda, la improvisación como lenguaje creativo, el lugar de la humanidad frente a la inteligencia artificial y el show que ofrecerán el próximo 10 de octubre en la Sala B del Foro Indie Rocks! de Ciudad de México.

Son Lux nunca ha sido una banda fácil de encerrar dentro de una sola definición. Lo que comenzó como el proyecto individual de Ryan Lott terminó convirtiéndose, junto a Rafiq Bhatia e Ian Chang, en un organismo creativo capaz de moverse entre la experimentación electrónica, la composición, la improvisación y el cine sin abandonar una identidad reconocible.

Ahora, el trío entra en una nueva etapa con Out Into, su próximo álbum, que llegará el 18 de septiembre a través de This Is Meru/City Slang. Ocho canciones construidas desde una dinámica particularmente colectiva y física, donde las primeras ideas, los accidentes y la química desarrollada después de más de una década tocando juntos tienen un peso central.

Antes del lanzamiento, Son Lux ya adelantó canciones como “Want You To Love”, “Endlessly” y “No God Like a King”, esta última convertida también en una muestra clara del proceso de improvisación que atraviesa al disco.

En medio de ese nuevo ciclo, la banda también se prepara para reencontrarse con México. El próximo 10 de octubre, Son Lux llegará a la Sala B del Foro Indie Rocks! en Ciudad de México con un show que promete buena parte de Out Into, canciones de otras etapas y momentos que, como explica la propia banda, solo podrán existir esa noche.

Conversamos con Ryan Lott, Rafiq Bhatia e Ian Chang sobre casi dos décadas de transformación, el lenguaje que han desarrollado juntos, la inteligencia artificial y por qué, en un momento dominado por la tecnología, hacer música con las propias manos quizá sea más importante que nunca.

Ricardo Delgado (Blizz): Son Lux lleva casi dos décadas existiendo. ¿Cómo sienten a la banda hoy en comparación con el proyecto que comenzó originalmente? ¿Qué es lo que más ha cambiado en la manera en que entienden a Son Lux?

Ryan Lott (Son Lux): Son Lux comenzó como un proyecto solista. Hice algunos discos cuando era solamente yo y hubo un momento en el que me di cuenta de que podía llevar esta música de gira, viajar y presentarla en vivo.

Hasta ese momento nunca había imaginado realmente hacerlo y entonces descubrí que tenía un problema: la música no había sido diseñada para interpretarse en directo.

Eso significaba que iba a necesitar músicos que fueran casi como seres alienígenas, capaces de pensar de muchas maneras distintas al mismo tiempo. La pregunta era: ¿cómo iba a encontrar a esas personas?

Afortunadamente ya había conocido a Rafiq. Había escuchado su música y su trabajo solista me parecía increíble. Sabía que era mi primera opción, no solamente como alguien que pudiera formar parte de la banda, sino también como alguien que quizá pudiera ayudarme a encontrar a otra persona.

Idealmente necesitábamos un baterista que además fuera productor, que entendiera de electrónica, que pudiera hacer coros y quizá también tocar teclados. Básicamente estaba apuntando a la Luna. Y obviamente saben lo que terminó sucediendo con la banda.

Creo que la siguiente gran metamorfosis para nosotros fue convertirnos en una banda de compositores para cine. Eso sucedió con Everything Everywhere All at Once y fue una experiencia de aprendizaje enorme y profundamente hermosa.

No solamente aprendimos más sobre cómo trabajar juntos como banda, sino que tuvimos que preguntarnos quiénes éramos como banda. Convertirnos en cineastas juntos redefinió quiénes somos y quiénes podríamos llegar a ser.

Ricardo Delgado (Blizz): Out Into se siente como un disco particularmente físico e inmediato. Han hablado de que nació, en gran medida, de la improvisación colectiva. ¿Cómo cambió la improvisación el proceso de composición en este álbum?

Son Lux: La improvisación siempre ha formado parte de nuestro proceso de composición, pero esta vez nos entregamos a ella de una manera mucho más completa.

En el pasado improvisábamos nosotros y también invitábamos a otros músicos al estudio para hacerlo. A veces les dábamos un loop sobre el cual tocar. Otras veces les contábamos una historia y les pedíamos que tocaran imaginando esa historia, o simplemente partíamos de ideas muy abstractas.

Después podíamos tomar un instante de esa improvisación, incluso algún accidente que hubiera sucedido, y utilizarlo como inspiración para crear un loop, una textura o prácticamente un nuevo instrumento a partir de ese fragmento dentro de la computadora.

Hemos trabajado así durante muchos años y, con el tiempo, desarrollamos una especie de lenguaje como banda.

Después tuvimos que aprender a interpretar ese lenguaje sobre el escenario. Salimos de gira muchísimo y eventualmente ese lenguaje comenzó a formar parte de nuestra manera natural de tocar.

Llevamos alrededor de 12 años tocando juntos. Nos sentimos más cómodos que nunca tocando entre nosotros. A veces parece que podemos leernos la mente.

Cuando entramos al estudio para grabar este álbum no llevábamos demasiadas ideas previamente definidas. Llegamos bastante frescos.

Muchas veces Ryan podía estar sentado frente al piano o Rafiq tocando la guitarra, simplemente explorando el instrumento, y alguno de nosotros decía: “Espera, ¿qué acabas de tocar? Eso está muy bien. ¿Por qué no improvisamos alrededor de esa idea?”.

Y quizá tres minutos después ya estábamos tocando algo que había nacido de una pequeña semilla, pero que se sentía como una composición completa. Seguía siendo una improvisación, pero nuestros instintos estaban tan alineados que podía tomar esa forma inmediatamente.

Antes solíamos improvisar, tomar un pequeño fragmento y después construir algo a partir de él. En este disco existen canciones en las que eso sucedió de una manera mucho más completa.

“No God Like a King” es un gran ejemplo. Esa canción prácticamente fue escrita mientras la improvisábamos. Simplemente la tocamos.

“Out Into Us” es otro caso. Hay más ejemplos en el disco donde se conservaron bloques enteros surgidos de esa manera.

Fue muy divertido trabajar así en el estudio. Se sintió bien confiar en nuestros instintos y en la química que tenemos tocando juntos.

Creo que eso es parte de lo que hace que este álbum tenga una naturaleza más física, inmediata y directa.

Ricardo Delgado (Blizz): El título Out Into sugiere movimiento: dejar algo atrás mientras entras en algo nuevo. ¿Qué significa para ustedes?

Son Lux: Acabas de resumirlo bastante bien.

La vida es movimiento constante y cambio constante. Cada entrada es también una salida.

Cada vez que entras en algo nuevo también estás saliendo de otra cosa. Estás dejando algo atrás para encontrar algo diferente.

Siempre estamos cambiando como personas, estamos cambiando como banda y también está cambiando nuestra relación con el mundo que nos rodea.

Ryan ha hablado mucho, especialmente desde las letras, de la necesidad de reinventarte y redescubrir quién eres frente a nuevas circunstancias: dentro de tu entorno, tu familia, tus relaciones y todas estas cosas.

Out Into es, en cierta forma, una afirmación y una celebración de lo implacable que puede ser el cambio.

Ricardo Delgado (Blizz): Han hablado también de la inteligencia artificial y de su interés por hacer música en la que todavía pueda escucharse la mano humana. A medida que la IA comienza a tener más presencia en los procesos creativos, ¿qué consideran importante preservar dentro de la música?

Son Lux: Nuestro amigo Elliot Skinner, que es un músico increíble, dijo algo en lo que ahora pienso prácticamente todos los días: “We’re human beings, not human doings”.

Es un juego de palabras difícil de trasladar directamente, pero habla de que somos seres humanos, no simplemente cosas que están aquí para producir o hacer.

Hay algo en el hecho de simplemente ser que solamente puede comunicar alguien —o algo— que haya experimentado lo que significa existir de esa manera.

En un nivel fundamental, todos creemos que la música es comunicación.

Nos sentimos profundamente atraídos e inspirados por artistas a quienes puedes escuchar solamente durante unos segundos y saber inmediatamente quién está tocando.

Sabes quién es porque la personalidad de esa persona atraviesa todos los aspectos del sonido.

Y una de las razones por las que eso resulta tan poderoso tiene que ver con la empatía y la comunicación. A través de esa experiencia puedes mirar el mundo desde los ojos de alguien más.

Hasta ahora, esas son cosas que solamente un ser humano puede hacer.

Incluso si llega un momento en el que otras tecnologías se vuelvan mucho más avanzadas y sofisticadas de lo que son actualmente, nosotros seguimos estando mucho más interesados en escucharnos entre nosotros.

Todavía tenemos muchísimo que decirnos los unos a los otros antes de añadir otro elemento a esa conversación.

Hay mucho que queremos escuchar de otros seres humanos que están viviendo en este planeta.

Y desde el punto de vista de crear, también existe algo fundamental: disfrutamos muchísimo el acto de hacer estas cosas.

Nunca pedimos que algo viniera a hacerlo por nosotros.

Estamos perfectamente felices creando la música nosotros mismos, con nuestras propias manos.

Eso es realmente lo que queremos decir cuando hablamos de preservar ese elemento humano.

Ricardo Delgado (Blizz): Entonces, ¿creen que los accidentes, las imperfecciones y esos momentos inesperados adquieren todavía más valor ahora que la tecnología facilita construir algo aparentemente “perfecto”? Pienso, por ejemplo, en la importancia que Ryan ha mencionado de capturar la primera impresión de una idea, incluso a través de una nota de voz.

Ryan Lott (Son Lux): Creo que debemos tener mucho cuidado con la manera en que definimos la perfección.

Esa conexión con las primeras ideas es exactamente a lo que me refiero.

Por supuesto, frente a la realidad actual de la inteligencia artificial, cada vez pienso más en la propia humanidad como una especie de parámetro.

Si realmente necesitamos utilizar la palabra “perfección”, quizá deberíamos pensar que, si existe un horizonte de perfección, ese horizonte podría ser precisamente la humanidad.

Tal vez nuestro objetivo debería ser convertirnos en lo más humanos que podamos ser.

Si podemos encontrar algo positivo dentro de todo esto, quizá sea recordarnos que esa siempre debió ser nuestra meta.

Tal vez todo esto funcione como una especie de llamada de atención para intentar ser nosotros mismos tanto como sea posible.

Y eso incluye todas las particularidades, características e “imperfecciones” —entre comillas— que nos hacen tan perfectos.

Ricardo Delgado (Blizz): Son Lux siempre ha construido una experiencia en vivo muy física, en la que electrónica, percusiones, samples e instrumentos interactúan en tiempo real. ¿Qué están preparando para Ciudad de México? ¿Qué puede esperar el público del concierto del 10 de octubre?

Ian Chang (Son Lux): Hemos salido mucho de gira y sé que el público en México es especial. La gente realmente ama la música y, como audiencia, lleva fuego a la habitación.

Así que nosotros también vamos a llevar fuego.

Vamos a tocar muchísimo material nuevo. Tocaremos muchas canciones de este álbum; probablemente prácticamente todas. Pero también habrá algunos viejos favoritos y quizá un par de cosas inesperadas.

Además, definitivamente habrá grandes partes del concierto que serán improvisadas y estarán inspiradas por lo que sintamos dentro del lugar en ese momento.

Nos encanta improvisar juntos.

Creo que eso es parte de lo que hace que el concierto sea emocionante tanto para nosotros como para el público: sentir que no sucede exactamente lo mismo cada noche.

El concierto de Ciudad de México solamente va a suceder una vez.

Y solamente va a ser de esa manera una vez.

Además, ahora vivo ahí y Ryan y Rafiq no han estado en la ciudad desde que me mudé. No he podido enseñarles realmente la ciudad, presentarles a mis amigos o hacer ese tipo de cosas.

Para mí va a sentirse todavía más especial. Será un poco como presentarle mi nuevo hogar a mis hermanos.

Estoy muy emocionado.

El 10 de octubre, esa idea de una experiencia irrepetible llegará a la Sala B del Foro Indie Rocks!. Pero antes, Son Lux abrirá una nueva etapa con Out Into, un disco que no solamente encuentra a Ryan Lott, Rafiq Bhatia e Ian Chang confiando más que nunca en el lenguaje construido después de años de tocar juntos, sino reafirmando algo aparentemente sencillo en un momento de aceleración tecnológica: todavía existe valor en escuchar a tres personas reaccionar entre sí, equivocarse, improvisar y construir algo que solamente podía existir en ese instante.

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