
Desde Australia hacia el mundo, Royel Otis se ha convertido en una de las propuestas más emocionales del pop alternativo actual. Con Hickey, su álbum debut, el dúo encontró un equilibrio extraño pero honesto entre melodías luminosas y emociones vulnerables, un contraste que hoy conecta con audiencias globales y los trae, por primera vez, a México y Latinoamérica.
En conversación con Blizz, Otis habla sobre el origen emocional de Hickey, la nostalgia de estar lejos de casa, el crecimiento acelerado de la banda, la importancia de proteger la identidad creativa y lo que esperan sentir más que demostrar cuando se suban al escenario frente al público latino.
Entre la euforia de los festivales y la intimidad de escribir desde la vulnerabilidad, Royel Otis entiende la música como algo que no necesita explicarse del todo: basta con que se sienta. Así es Hickey: un disco que parece ligero, pero carga con la emoción de estar lejos, de empezar de cero y de aprender a confiar en el instinto en medio de una industria que corre demasiado rápido.
Ricardo Delgado: Hola Otis, ¿cómo estás?
Otis (Royel Otis): Muy bien, ¿y tú?
Ricardo Delgado: Muy bien, gracias. Otis, estoy muy emocionado de estar aquí contigo. Lanzaron Hickey hace unos cinco o seis meses y actualmente están girando por todo el mundo, tocando en festivales importantes, y muy pronto llegarán a México y Latinoamérica. Mi primera pregunta es sobre Hickey y su núcleo emocional. Hickey se siente como algo físico, pero también profundamente emocional de una forma sencilla. ¿En qué momento sentiste que el título capturaba la esencia del álbum más allá de lo visual?
Otis (Royel Otis): Para mí, el título se siente un poco más ligero que el disco en sí. Cuando estábamos haciendo Hickey, atravesábamos un momento extraño en nuestras vidas. Estábamos vulnerables y escribiendo desde cero porque habíamos estado de gira todo el año anterior. Cuando entramos de lleno al proceso, éramos como un libro abierto, no teníamos muchas canciones previas. El título salió con la esperanza de que se quedara, y eso es lo que hace Hickey: se queda por un rato, por unos días.
Ricardo Delgado: Me encanta eso. Desde mi percepción, muchas canciones suenan brillantes en la superficie, pero debajo hay nostalgia, duda e incluso incomodidad. ¿Ese contraste es intencional o simplemente la forma más honesta en la que crean música?
Otis (Royel Otis): No es intencional, realmente. Melódicamente siempre terminamos escribiendo cosas más felices y pegajosas, pero solemos contrastarlas con letras más tristes o melancólicas. Creo que es una buena combinación.
Ricardo Delgado: El disco se mueve entre la euforia y el caos emocional. Viéndolo en retrospectiva, ¿en qué espacio emocional estaban realmente cuando hicieron Hickey?
Otis (Royel Otis): Definitivamente había un sentimiento de nostalgia y de estar lejos de casa. Estuvimos de gira todo un año, volvimos a casa solo un par de semanas y luego nos fuimos a Los Ángeles a escribir.
También estaba la presión de empezar algo desde cero y tener que terminarlo. Pero al mismo tiempo fue emocionante trabajar con gente increíble como Jungle, Blake Slatkin, Infetty y Chris Collins, con quien ya habíamos trabajado antes. Aun así, la nostalgia estaba muy presente.
Ricardo Delgado: Creciendo en Bondi, un lugar asociado con la luz y lo abierto, tu música se siente muy introspectiva. ¿Tu entorno físico sigue influyendo en tu proceso creativo?
Otis (Royel Otis): Sí, crecer en Bondi definitivamente influye. Es un lugar soleado, con playas, y quizá de ahí vienen inconscientemente las melodías más luminosas.
Australia en general es brillante y soleada, y Bondi es bastante despreocupado hoy en día. Creo que todo eso impacta, aunque no siempre sea consciente. Recientemente hicimos un road trip escuchando solo música australiana y fue un buen recordatorio de todo lo que hay ahí afuera.
Ricardo Delgado: Han colaborado con productores y compositores del pop moderno. ¿Qué límites cuidan para no perder la identidad de Royel Otis?
Otis (Royel Otis): Hay que pensarlo, pero también hay que estar abierto. Si eres demasiado protector, no creces. Pero también hay una línea: cuando algo ya no se siente como nosotros. No vamos a tocar algo todas las noches durante un año si no nos gusta.
Ricardo Delgado: Tus covers como “Murder on the Dancefloor” o “Linger” no suenan nostálgicos, sino actuales. ¿Qué hace que una canción merezca ser reinterpretada por Royel Otis?
Otis (Royel Otis): Simplemente que nos guste la canción y tengamos una conexión con ella. A veces es por una sesión de radio, pero la mayoría del tiempo es porque amamos la canción.
Ricardo Delgado: Están por llegar por primera vez a México. ¿Qué esperas que alguien sienta al ver a Royel Otis en vivo?
Otis (Royel Otis): Espero que se diviertan, que bailen, que rían. He escuchado que el público en México es muy cálido, así que tengo muchas ganas de vivirlo.
Ricardo Delgado: Para cerrar: si Hickey representa un capítulo específico, ¿qué sientes que viene emocionalmente después?
Otis (Royel Otis): Tal vez escribir un álbum sobre no sentir nostalgia por estar lejos de casa.
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