
Desde hace más de dos décadas, Noah Lennox, mejor conocido como Panda Bear, ha sido una figura esencial en el panorama de la música experimental contemporánea, tanto en solitario como con Animal Collective. Su trabajo combina la psicodelia, la nostalgia y una constante búsqueda por desafiar los límites del sonido. Con el lanzamiento de su más reciente álbum Sinister Grift, Panda Bear vuelve a demostrar que, incluso después de tantos años de carrera, sigue conservando esa chispa de asombro creativo que lo distingue.
En esta entrevista exclusiva con Blizz, el artista nos habló desde Lisboa, su hogar desde hace más de 20 años, sobre su reciente Tiny Desk Concert para NPR, la química con sus colaboradores en el escenario, el proceso emocional detrás de algunas canciones clave de su nuevo disco y su profunda conexión con el público mexicano.
Durante la conversación, Panda Bear compartió detalles poco conocidos de su carrera, como el origen de “Song for Ariel”, una demo inédita que se transformó con el tiempo en “Guy’s Eyes” de Animal Collective, y cómo involucrar a su hija en una de las canciones más íntimas del disco le ofreció una experiencia profundamente significativa. También abordó el enfoque que mantiene para conservar viva su curiosidad artística, sus influencias indirectas al vivir en Portugal, y su deseo de regresar pronto a tocar en México.
Sinister Grift no solo es un álbum que dialoga con la oscuridad desde una perspectiva luminosa; es una obra que encapsula la madurez de un músico que no ha perdido la capacidad de sorprenderse ni de emocionar.
Ricardo Delgado: Noah. Es un placer estar aquí contigo. Mi nombre es Ricardo y soy parte de Blizz, un medio digital mexicano donde amamos compartir música de todas partes del mundo, así que de verdad agradecemos tu tiempo.
Panda Bear (Noah Lennox): Igualmente, muchas gracias por tomarte el tiempo para hablar conmigo hoy.
Ricardo Delgado: Si te parece bien, me gustaría comenzar hablando un poco sobre tu Tiny Desk Concert, que se estrenó recientemente, felicidades por eso, por cierto.
Panda Bear: Gracias.
Ricardo Delgado: Tu presentación en Tiny Desk acaba de salir. Es un formato conocido por mostrar un lado distinto de los artistas. ¿Qué fue lo más desafiante o revelador de interpretar tus canciones en un formato tan íntimo?
Panda Bear: Ensayamos muchísimo como banda. Siento que estábamos tan preparados como podíamos estar, pero recuerdo que al comenzar y tocar una canción para que ellos ajustaran los niveles, uno de los técnicos regresó corriendo después de unos 20 segundos y nos dijo: “Tienen que tocar mucho más bajo”. Sabíamos que iba a ser un show tranquilo, pero no estábamos preparados para cuán silencioso tenía que ser.
Todo el sonido tiene que estar por debajo de la voz, así que es realmente muy suave. Y aunque habíamos ensayado bastante y estábamos listos, siempre hay un grado de incertidumbre, especialmente cuando haces las voces sin ningún tipo de procesamiento, sin delay, sin reverb, nada de eso. Es una experiencia muy distinta y ajena para nosotros.
Así que estaba un poco nervioso, lo confieso. No sabía cómo iba a salir. Pero creo que los productores de NPR hacen un gran trabajo. Saben lo que hacen, y creo que salió bastante bien.
Ricardo Delgado: Eso es muy interesante, porque cuando vemos los Tiny Desk Concerts, nunca pensamos en ese tipo de detalles. Solo estamos disfrutando la presentación sin imaginar ese trasfondo. Gracias por compartirlo, Noah.
Panda Bear: Y reciben bandas distintas ahí todos los días. Así que tienen mucha experiencia. Saben perfectamente lo que hacen.
Ricardo Delgado: Eso es increíble. Y Noah, sé que interpretaste una canción inédita llamada “Song for Ariel”. ¿Cuál es la historia detrás de ese tema? ¿Por qué decidiste presentarla en ese espacio en particular?
Panda Bear: Esa canción era un demo que hice por ahí de 2007. Eventualmente se convirtió en una canción de Animal Collective llamada “Guy’s Eyes”, o al menos una versión algo distinta. El título realmente no tiene relación con el contenido de la canción, pero sentía que tenía una nueva energía, en cuanto al espíritu de la pieza.
Y en ese entonces me inspiraba mucho la música de Ariel Pink. Giras, conciertos… era una especie de homenaje a él. Siempre me gustó mucho mi versión demo y pensé que sería algo genial para intentar con la banda. Y creo que es una de nuestras favoritas para tocar.
Ricardo Delgado: Eso está genial. También estuviste acompañado en este set por Rivka Ravede (espero haberlo pronunciado bien)…
Panda Bear: Sí, está bien dicho.
Ricardo Delgado: … y Maria Reis, ¿cierto? ¿Cómo fue esa química entre ustedes? ¿Hubo algo que fluyera distinto respecto a tus shows en vivo habituales?
Panda Bear: Sí, fue una experiencia totalmente diferente. He estado haciendo shows como Panda Bear, solo en el escenario, durante tanto tiempo que fue como el Tiny Desk: pensaba que todo estaría bien, pero fue hasta unos 10 minutos después del primer ensayo que supe que iba a funcionar.
Era amigo de todos ellos. A quien conocía menos era a Tome, pero conocía su trabajo, su forma de tocar. Había escuchado el disco que hizo con Maria, así que sabía que sabía lo que hacía. Pero a nivel personal, ya tenía relación con cada uno por separado, así que esperaba que al juntarlos todo funcionara. A veces tienes suerte. Y siento que esta banda fue uno de esos casos donde todo encajó. Y todo se armó muy rápido. A veces se gana, a veces se pierde.
Ricardo Delgado: Totalmente. A veces es difícil explicar con palabras ese tipo de conexiones. Pero sí, definitivamente había una química. El concierto de Tiny Desk fue increíble. Tuve oportunidad de verlo ayer. Me encantó.
Ahora, entrando un poco en tu álbum más reciente, Sinister Grift. El título sugiere algo oscuro, incluso engañoso, pero lo que escuchamos es cálido, melódico, hasta sanador en cierto modo. ¿Qué tipo de emociones buscabas explorar con este disco?
Panda Bear: Precisamente eso: cómo acercarse a cosas oscuras o difíciles de manera más ligera. Muchas veces, cuando algo es muy pesado, lo primero que hacemos es evitarlo. Pero a veces, si haces una broma al respecto o lo abordas con ligereza, se vuelve más fácil enfrentarlo.
Siento que eso está presente en la mayoría de las canciones. Incluso en el arco del disco: empieza con energía, los tempos son más rápidos, el ambiente es más alegre, y luego se estrella. Pero no quería que terminara en un lugar triste. Así que “Defense” está ahí como una especie de luz al final del túnel.
Ricardo Delgado: ¿Cuál fue la canción más emocional, más honesta o dolorosa para ti al grabarla?
Panda Bear: Diría que “Anywhere But Here”, porque aparece mi hija, y ella escribió la canción. Hacer música con ella fue algo muy especial, probablemente lo más profundo que he vivido.
También grabar con Josh fue muy significativo. Él y yo empezamos a hacer música juntos hace como 30 mil años, y fue genial retomar esa conexión. Hablamos varias veces durante la grabación sobre esa sensación específica que teníamos de adolescentes: cuando trabajas en algo, lo grabas, intentas dejarlo perfecto, y luego lo escuchas y funciona, y sientes esa alegría tan única que no obtienes en ningún otro lugar. Eso no ha cambiado. Aún sentimos lo mismo, y eso me hace feliz.
Ricardo Delgado: Eso es hermoso. Y quizá ya respondiste un poco con eso, pero Sinister Grift se siente lleno de experiencia, aunque conserva cierta inocencia creativa. Después de tantos años, ¿cómo proteges esa chispa de asombro interior?
Panda Bear: Creo que es más un hábito, una conciencia constante. Quiero acercarme a las cosas desde esa mirada. Si hay voces en mi cabeza que no están alineadas con esa visión, trato de rechazarlas. Y entre más lo haces, más fácil se vuelve responder así de manera instintiva.
Cuando pienso en conductas o patrones, casi siempre se reduce a hábito y disciplina. Como decir: “Así quiero sentirme”. Y aunque toma tiempo, una vez que se vuelve hábito, todo fluye con más facilidad.
Ricardo Delgado: ¿Piensas en tus discos como narrativas, como si fueran películas sonoras, o los dejas fluir como fragmentos sin orden lineal?
Panda Bear: Es una mezcla. A veces me sale mejor que otras. Con este disco en particular no tenía un plan maestro. Solo fui siguiendo mi instinto. Teníamos más canciones de las que necesitábamos, así que pude hacer combinaciones.
Sentí que había una secuencia específica, la que terminó siendo el disco, que parecía contar una historia. Pero eso lo descubrí al final, no fue algo planeado desde el principio.
Ricardo Delgado: Eso es muy bello. A mí me encanta cuando dejas que la música fluya sola, sin forzarla.
Panda Bear: Y sí, me gusta tener un plan al inicio, pero tiendo a romperlo si algo se siente mejor. Lo que sea mejor para la canción debe ser lo que guíe el camino, incluso si eso significa abandonar una gran idea.
Ricardo Delgado: Noah, sé que llevas más de 20 años viviendo en Lisboa. ¿Qué sonidos, silencios o texturas emocionales de Portugal han influido en tu música sin que te des cuenta?
Panda Bear: Seguro que hay influencias, aunque es difícil explicarlas. No hay nada muy específico o evidente. Pero después de tanto tiempo aquí, con amigos que hacen música en Portugal, seguro ha habido un cruce de inspiración.
Cuando noto que algo suena demasiado parecido a otra cosa, suelo tratar de desviarlo para que no sea tan obvio. No me interesa hacer algo retro, ni copiar algo que ya hice. Me emociona más probar cosas nuevas, ver qué pasa si mezclo A, B y C.
Por eso a veces es difícil hablar de influencias, porque todo el tiempo estoy tratando de evitar repetir.
Ricardo Delgado: Sí, comprendo. Y hablando un poco de América Latina y México: ¿te has conectado con algún artista o escena de la región en los últimos años que te haya dejado una impresión duradera?
Panda Bear: Sí, mi amigo Osvaldo, que vive aquí en Sintra, es de Ciudad de México. Él hace sonido para los shows cuando tocamos en Europa. Antes trabajaba para Red Bull Academy en Barcelona. Tanto a nivel personal como profesional, ha sido una gran influencia.
Hicimos unas sesiones de mariachi con un amigo suyo en Ciudad de México. Fue una experiencia increíble. Todos fueron muy, muy geniales.
Ricardo Delgado: México tiene una relación fuerte con la nostalgia, el misticismo… y con una música muy vibrante.
Panda Bear: Portugal también.
Ricardo Delgado: Exacto. Y todo eso también está representado en tu música. ¿Has sentido alguna conexión especial con el público mexicano?
Panda Bear: Definitivamente. Todos los shows que hicimos ahí con Animal Collective fueron muy divertidos. El público siempre se mostró entusiasta, dispuesto a todo. Ojalá hubiera tocado más veces allá. Me encanta México. Me encantaría regresar a tocar el próximo año. Ya veremos.
Ricardo Delgado: Eso esperamos también. ¿Qué sigue para ti? ¿Estás pensando en algún nuevo proyecto o algo completamente distinto?
Panda Bear:Sí, tengo un par de cosas en proceso al mismo tiempo. Hay varias colaboraciones que hice, aunque no sé si van a salir, ya sabes cómo es eso. Hice un remix para Kassie Krut que debería publicarse pronto.
Me gusta estar trabajando siempre. Así que sí, habrá más… les guste o no.
Ricardo Delgado: Y para cerrar, ¿hay algo que todavía no hayas hecho como artista y que sientas como una deuda creativa pendiente?
Panda Bear: Creo que, en cierto nivel, siempre estoy pensando en eso. Me gusta imaginarlo como pasar tiempo en una habitación de mi casa en la que normalmente no entro. Siempre hay nuevos espacios que explorar, cosas que quiero intentar. Pero solo pienso unos seis meses hacia el futuro. Más allá de eso, todo se vuelve una especie de vacío.
Ricardo Delgado: Eso tiene sentido. Y por último, para quienes aún no te conocen y van a descubrir tu música por esta entrevista, ¿cómo presentarías tu proyecto Panda Bear en una primera impresión?
Panda Bear: Primero tendría que escoger qué disco ponerles, porque eso definiría mucho cómo lo presentaría.
Ricardo Delgado: Claro.
Panda Bear: Si fuera el más reciente, les diría que tiene armonías vocales, mucho canto. Suena como lo que en Estados Unidos llamamos classic rock, tipo Thin Lizzy o The Guess Who. Hay algunos toques de reggae, un poco del espíritu del country antiguo y técnicas de dub.
Probablemente diría que suena como classic rock. Mejor dejarlo así.
Ricardo Delgado: Gracias, Noah. Gracias por tu tiempo y por compartir tus pensamientos con nosotros. Ha sido una conversación maravillosa. Te deseamos lo mejor en todo lo que viene. ¡Esperamos verte pronto en México!
Panda Bear: Muchas gracias por hablar conmigo hoy. Aprecio tu tiempo.
Ricardo Delgado: Gracias a ti, Noah.
Panda Bear: Cuídate, Ricardo.
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