
Desde sus inicios, Kraak & Smaak han hecho del ritmo una declaración emocional. Pero ¿qué hay debajo de las capas de groove y elegancia electrónica? En esta conversación, nos adentramos en la evolución de su sonido, los accidentes felices del estudio, y los fantasmas invisibles que rondan su nuevo álbum.
Jesús Fragoso: ¡Hola! Buenas tardes, Oscar, que gusto poder estar contigo el día de hoy.
Óscar de Jong: ¡Hey! Que tal Jesús, ¿cómo estás?
Jesús Fragoso: Muy bien, gracias por preguntar, ¿y tu cómo estás?
Óscar de Jong: Muy bien, es viernes por la noche para mí y mañana se supone que debo irme de vacaciones, así que estoy muy feliz.
Jesús Fragoso: Jajaja entiendo, y justo por esa misma razón, que sé que es viernes por la noche, trataré de ser súper rápido. Me encantaría iniciar la entrevista no sin antes agradecerte por recibirme, y darnos esta oportunidad Óscar.
Óscar de Jong: ¡Claro, claro!
Jesús Fragoso: La primera pregunta que me encantaría realizar está enfocada a la banda como tal, pero ¿Cómo describirías Kraak & Smaak a alguien que nunca ha escuchado su música?
Óscar de Jong: ¡Sí, claro! Es un estilo muy ecléctico, una mezcla de todo lo que te hace bailar o, ya sabes, sentir la onda. Es una mezcla de soul, funk, jazz, pop, todo lo cálido y agradable. Y claro, con todo de la música de los 60’s, 70’s, 80’s y 90’s. Es una mezcla ecléctica de todo.
Jesús Fragoso: Claro, es algo que ahora que lo mencionas se percibe desde su primer disco, lo cual lo hace bastante genial, tanto en temas de composición como de géneros. Aunado a esto, ¿Cómo ha evolucionado su sonido desde sus primeros discos hasta el punto en el que están ahora?
Óscar de Jong: Sí, empezamos haciendo mucho sampling. Éramos cazadores de vinilos; yo compraba muchos discos, Mark tiene una tienda en Holanda y es DJ, igual que Wim. Todos tenemos grandes colecciones.
Al principio hacíamos beats con samplers y cajas de ritmos, fue muy divertido. Luego, al colaborar más, fuimos evolucionando: compramos sintetizadores, equipo, construimos nuestro estudio… y ahora tratamos de recrear por nuestra cuenta ese sonido que antes buscábamos en discos. Grabamos todo: baterías, metales, sintes, bajo… aunque a veces aún usamos samples.
Esa es la evolución: pasamos de samplear a hacerlo todo nosotros.
Jesús Fragoso: Sí, se nota al escuchar sus discos. Hay una evolución clara del primero al último.
Óscar de Jong: Claro, los samples suenan genial, pero tienen sus límites. Si quieres una progresión de acordes o algo distinto, te quedas corto.
Aun así, creo que Boogie Angst, el primer álbum, sigue siendo de los mejores. Fue la suma de cinco años recolectando samples. Después de ese disco fue difícil continuar, porque ya habíamos usado todo.
Jesús Fragoso: ¡Totalmente! Creo que eso les pasa a muchos músicos: usar todo lo que tienes y luego preguntarte “¿Y ahora qué?”.
Pasando a otro tema: ¿qué parte de su música consideran “elegantemente accidental”? Algo que no planearon… pero funcionó.
Óscar de Jong: Diría que Stumble, con Parcels. Les mandamos una maqueta con piano —yo lo toqué— y ellos crearon la voz. En ese entonces eran desconocidos, y cuando lo devolvieron fue como: “¡Guau!”.
También con Heat, nuestro sencillo de hace tres meses. Le mandamos la instrumental a un australiano, Butter Bath, y nos sorprendió con una gran línea vocal desde el inicio.
También hubo otro momento muy especial. Me dijeron: “Tengo una maqueta para ti, solo voz y piano”. La escuché mientras desayunaba durante una gira en Europa del Este y pensé: “¡Joder, qué buena canción!”.
Volví al estudio con esa idea en mente y en uno o dos días ya estaba toda la producción terminada.
Fue un accidente muy afortunado. Esa es la magia de la música: nunca sabes qué va a pasar. Lo importante es dejarte llevar.
Jesús Fragoso: Gracias por compartir esas anécdotas. Me encanta conocer lo que hay detrás, y justo por eso me gustaría saber: ¿Qué emoción compleja intentan evocar solo con el ritmo, sin letras ni armonía?
Óscar de Jong: Siempre partimos del ritmo. Para nosotros, el ritmo lo es todo. El groove y la vibra son más importantes que la melodía o la letra. Por ejemplo, tenemos una canción antigua llamada Dynamite, que es puro ritmo. Ese es nuestro enfoque: el groove manda.
Jesús Fragoso: Ya que mencionas el groove, ¿cómo lo traducen del estudio a la pista de baile en vivo, sin perder su esencia?
Óscar de Jong: Con la banda en vivo. En Europa tocamos mucho con banda, aunque en otros lugares es más complicado por los costos. Pero en festivales, cuando salimos con todo el show, es una experiencia muy distinta.
Hace poco tocamos en Barcelona frente a 8,000 personas. Si nunca has visto a Kraak & Smaak en vivo, a los 15 minutos ya estás bailando.
No se trata de las letras ni de las canciones, sino de construir como en un DJ set… y luego ¡boom!
Aunque es en vivo, suena como un DJ set: siempre con un beat constante. Es muy distinto al álbum, que es más suave. El show en vivo es pura energía, es una fiesta.
No quieres ir a un concierto a escuchar lo mismo que puedes poner en casa. Siempre he odiado eso, cuando la banda suena exactamente como en el álbum.
Jesús Fragoso: ¡Ese es el punto! Sonar diferente al álbum… ¡y mejor!
Óscar de Jong: Exacto. A veces nos dicen: “¡Suena distinto al disco!”. ¡Pues claro! Esa es la idea. Si quieres el álbum, escúchalo en casa. En vivo tiene que ser una experiencia, ¡tiene que explotar!
Jesús Fragoso: Totalmente. El concierto debe ser algo distinto, más intenso.
Óscar de Jong: Sí, y que puedas decirles a tus amigos: “¿Quieres saber cómo suenan? Tienes que verlos en vivo”. Es algo que se vive.
Jesús Fragoso: Justo, nada como la versión en vivo. Y ahora, pasando a un tema más cultural: ¿Qué parte de su música crees que solo pudo haber nacido en los Países Bajos? No como símbolo nacional, sino como una huella cultural sutil.
Óscar de Jong: ¡Buena pregunta! No somos gigantes en Holanda, pero hace poco tocamos en Paradiso, una sala legendaria en Ámsterdam, para 1,500 personas.
Lo especial fue la mezcla de edades: desde adolescentes hasta personas de 60 años. Muchos se acercaron al stand de merch a contarnos que empezaron a producir música gracias a nosotros, que sus padres eran fans… y ahora ellos también.
Eso me llena de orgullo. No es solo una canción, es algo que se transmite, como decir: “Tienes que escuchar esto”.
Eso vale más que tener millones de reproducciones. Hay gente que nos ha visto 10 o más veces en vivo. Eso… eso es muy fuerte.
Jesús Fragoso: Ser una inspiración para distintas generaciones, en diferentes niveles.
Óscar de Jong: Exacto, y eso es increíble. Pero no soy de los que dicen: “sí, todo es gracias a mí”. Para nada.
Esto es una banda, un trabajo colectivo. Yo solo soy una parte y estoy orgulloso, pero no se trata de mí.
No hay una canción nuestra que tenga un peso cultural enorme en Holanda, pero sí hay algo en el proyecto que conecta con la gente. Y con eso basta.
Jesús Fragoso: Justamente. Y hablando de esa conexión, han trabajado con muchos vocalistas. ¿Qué buscan en una voz para que encaje en su universo sonoro?
Óscar de Jong: Nunca buscamos “la mejor voz”. Eso es para The Voice o concursos así —jajaja—.
Lo que buscamos es algo con carácter, algo único. A veces no funciona, pero cuando funciona, sabes que encontraste algo especial.
No nos mueve la fama de alguien, sino su sonido.
Y la verdad, esa búsqueda no la hago yo solo. Es más mérito de nuestro manager y del dueño del sello, Jordi. Él fue quien descubrió a Parcels, por ejemplo. Siempre está rastreando nueva música. Tiene un gran oído, y eso es clave.
Jesús Fragoso: Me encanta esa idea de dejarse llevar, como mencionabas antes. ¿Y eso se refleja también en sus álbumes? ¿Tienen una narrativa o concepto, o prefieren dejar que cada canción respire por sí sola?
Óscar de Jong: Buena pregunta. El último álbum, Pleasure Center, sí tenía un concepto claro: queríamos capturar ese sonido West Coast de los 70 en EE. UU.
El nuevo disco, que sale en octubre, sigue esa línea, pero con un toque más psicodélico. No hay una gran historia detrás, pero sí buscamos coherencia sonora. Para nosotros, un álbum debe tener unidad. Al final, soy músico, no narrador. Se trata del sonido.
Jesús Fragoso: Y hablando de este nuevo álbum, ¿qué canción los sacó de su zona de confort?
Óscar de Jong: Diría que la canción principal, Velvet Seas, con Izo FitzRoy. Es muy distinta a lo que suelo hacer: muy folk, solo piano y guitarra. Me sacó totalmente de mi zona de confort, pero estoy feliz con el resultado. Y sí, también da título al álbum.
Jesús Fragoso: ¿Y qué les ha exigido este álbum que los anteriores no?
Óscar de Jong: Fue más difícil encontrar algo nuevo. Solo quería romper con el funk-soul de siempre y probar otra cosa… pero bueno, ya está jajaja.
Jesús Fragoso: Jajaja, seguro que sí. Para cerrar, Óscar, tres preguntas rápidas.
Primero: ¿puedes describir este álbum sin usar palabras relacionadas con música o sonido?
Óscar de Jong: A ver… diría que es más bien electrónico, soul psicodélico y funk… ups, ¡todas son musicales!
Jesús Fragoso: Jajaja, se vale. Segunda: si este álbum viniera con una advertencia emocional, ¿qué diría? “Precaución: esto podría…”
Óscar de Jong: ¡Dios! Qué difícil… A ver… Es una gran responsabilidad. Precaución: esto podría… ¡Dios mío! ¡Joder jajaja! Precaución, esto podría cambiar tu forma de… ¡Hombre esto es muy difícil”
la pregunta más difícil, soy malísimo en este tipo de preguntas! ¡Precaución! Esto podría cambiar tu percepción de la música funk, sí, sí, sí… bueno un poco.
Jesús Fragoso: Tengo que decir que eso solo aumentó mi curiosidad. Finalmente, la última pregunta:
¿Qué desearían poder proteger de este álbum antes de lanzarlo al mundo? Porque una vez que sale… ya no es solo suyo.
Óscar de Jong: No estoy seguro de lo que preguntas, es una pregunta muy filosófica. Pero creo que… nada. No hay nada que quiera proteger. Todo lo que creo está hecho para compartirse.
Si hubiera algo que quisiera guardar, simplemente no lo publicaría. Soy abierto, vulnerable. Cuando lanzas algo, deja de ser tuyo. La música no se puede poseer.
Tal vez una chica escucha una canción y dice: “Esta es mi canción, conocí a alguien con ella”. Y eso está bien. Decir “esta canción es mía” es lo más tonto que puedes decir.
Jesús Fragoso: ¡Totalmente! La música es para todos. Ese impulso de crear y compartir quizá sea el verdadero sentido de esta industria.
Muchas gracias, Óscar, por esta gran charla. Esperamos verlos pronto en México.
Óscar de Jong: Muchas gracias.
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