Entrevista con Kendall Peña: Hotel 506, aprender a soltar y amar sin miedo

En conversación con Blizz, Kendall Peña habla sobre Hotel 506, su proyecto más personal y maduro hasta ahora. Entre hoteles, viajes, amores efímeros y un particular rompecabezas visual, el artista explora una nueva etapa creativa marcada por la honestidad, la vulnerabilidad y el deseo de mostrar todas las versiones de sí mismo.

Iliana Santana: Mucho gusto, Kendall. Mi nombre es Iliana Santana, vengo del equipo de Blizz, un medio digital radicado aquí en México. Me da mucho gusto poder estar aquí conversando contigo sobre este nuevo proyecto, Hotel 506. Para comenzar, ¿qué significa este proyecto para ti y cómo surgió la idea de conglomerar todos estos sencillos en un mismo álbum?

Kendall Peña: Creo que, hasta la fecha, es el proyecto más profesional, más armado y más pensado que he hecho. Vengo de dos proyectos: tuve un EP y después un álbum. Esos primeros trabajos surgieron de escribir por mi cuenta, subir videos a redes sociales, empezar en TikTok y ver que me iba bien.

Este es, a pesar de que mi primer álbum también salió con disquera y tuvo toda una producción detrás, el primer trabajo en el que hay muchas personas implicadas desde el proceso de composición hasta las vivencias que lo inspiraron. Creo que viene de un lugar muchísimo más complejo y profundo.

El álbum retrata y habla del amor de diferentes formas, pero es un disco más maduro y complejo. No se trata solamente de “me quiere o no me quiere”, “estoy feliz o estoy triste”, sino de un montón de cosas alrededor de sentirse amado y de amar.

Fue un proceso muy largo, pero me ayudó a entender que hay cosas que requieren perfeccionarse y otras que requieren soltarse y simplemente dejarse llevar. Creo que es un proyecto más maduro para mí.

Mi primer álbum era súper adolescente. Yo me vestía como adolescente, aunque ya tenía veintitantos años. Ahora ya es como una etapa un poquito más grande y creo que el público también ha ido creciendo conmigo.

Iliana Santana: Sí, mezcla un poco de todo, como dices. No solo está lo bonito del amor, sino también lo crudo, la tristeza y todo lo que conlleva una experiencia amorosa. Para ti, el hotel funciona como un espacio de recuerdos y memorias. ¿Por qué justamente un hotel para contar estas historias?

Kendall Peña: Fue literal. Hay una parte súper literal, porque mi vida cambió y prácticamente la mitad de 2024 y un poco de 2025 me la pasé viviendo en hoteles. Entonces también es como decir: “Hola, les vengo a mostrar lo que fue mi vida”.

Y la parte un poco más metafórica es que el hotel es un lugar de paso. No es permanente. De hecho, me di cuenta de que le tengo mucho miedo a las cosas permanentes. Por eso tampoco he decidido irme a vivir a México, porque para mí el tema de las cosas a largo plazo muchas veces da miedo.

Lo que entendí también del hotel y de todas estas historias es que fueron personas, momentos o situaciones que llegaron a mi vida en un momento determinado para que yo aprendiera algo, pero no necesariamente son personas que van a estar para siempre.

Es como un amor de verano o experiencias emocionalmente muy fuertes que no duraron mucho. Creo que un hotel es justamente un lugar así. Cada vez que vengo a México o estoy en algún otro lugar, se nota: todo va rápido, pasan muchas cosas, hay un montón de historias, pero al final es algo efímero.

Iliana Santana: Como artista, te llevas una parte de cada lugar en el que estás. Las personas y los sitios se convierten en partes esporádicas de tu vida y te llevan a generar ideas para futuras creaciones.

Kendall Peña: Sí, creo que este álbum también fue un poco un rompecabezas. Es un rompecabezas de mi vida y de lo que fue estar tanto de gira, en festivales, conocer personas y estar en otros países.

Antes de firmar con la disquera, prácticamente el único país que conocía era Estados Unidos, y lo que hacía allá era ir a Disney. También conocía Costa Rica y ya. Después fue viajar a un montón de lugares. Estuve por primera vez en España, en México, en Guatemala, en Miami componiendo y viviendo muchas historias.

De hecho, el concepto del álbum y de la portada también parte de eso. Dividimos la portada en cuatro partes e hicimos un rompecabezas. La primera canción correspondía al fragmento superior izquierdo, luego otra al inferior derecho y así sucesivamente. Los fans fueron armando la historia como si fuera un rompecabezas.

Los videos también están en desorden, pero si los juntas de cierta forma puedes ver la historia cronológica. Creo que tanto mi vida como el concepto del álbum queríamos que fueran bastante interactivos para el fan.

Obviamente, esta interacción la va a tener mucho más el súper fan o el fan que ya está metido en el proyecto. Alguien que apenas me está descubriendo probablemente vea la portada y piense que simplemente es así.

Pero creo que eso fue lo lindo: aunque no soy Taylor Swift y mis fans no averiguan las cosas en 0.5 segundos, fue muy bonito recibir mensajes de fans y de gente que estaba completamente metida en el mundo de Hotel 506 y que se tomaba el tiempo para descifrarlo.

Iliana Santana: Justamente eso es lo bonito de una comunidad: la relación entre los fans y el artista. No se trata solamente de lanzar un proyecto y que el público sea espectador, sino de hacerlo parte de la experiencia. Hay una pregunta que parece atravesar todo el disco: ¿qué dejamos atrás y qué permanece con nosotros? ¿Cuál fue la respuesta que encontraste mientras escribías este álbum?

Kendall Peña: Yo creo que lo que dejé atrás fue tratar de controlarlo todo. Soy una persona que sobrepiensa y que lo sigue haciendo. A veces digo que ya lo dejé atrás, pero volvemos a repetir los mismos patrones.

Creo que también aprendí a saber a quién entregarle lo que uno es, a poner límites, aunque a veces tampoco lo hago. De hecho, ahora mismo estoy escribiendo canciones sobre situaciones en las que no me tuve que haber metido y seguimos cometiendo errores. Pero creo que el primer paso es ser consciente.

Cuando uno está en el psicólogo es como: “Bueno, ya acepto que me está pasando esto; ahora toca trabajarlo”. Creo que eso también me llevó a preguntarme cómo nos pueden marcar las personas.

Siempre he dicho que lo que soy es el cúmulo de todas las personas que han estado en mi vida. Soy un poquito de cada persona que me ha marcado de alguna forma, de todo lo bueno y todo el amor que me han dado.

Creo que se trata de seguir creciendo como persona y entender que hay cosas que son efímeras y que no son para siempre, y eso no significa que estén mal. Antes lo veía como que algo terminaba y era el fin del mundo. Ahora pienso: “Al menos lo viví y se tenía que vivir de esa manera”.

Estoy tratando de ver la vida un poco así. Es fácil decirlo y luego, en la práctica, es diferente, pero sí.

Iliana Santana: Después de vivir este proceso creativo, ¿qué versión de Kendall entra en Hotel 506?

Kendall Peña: Creo que es una versión un poco más despreocupada. Siento que siempre se me ha visto como una persona muy inocente. Como que hago estas canciones y la gente piensa: “Ay, le rompieron el corazón, es súper tierno, sufre mucho”.

Pero somos muchas cosas. A veces también he sido el malo, a veces he cometido errores y he hecho cosas que no tenía que hacer. No soy tan inocente como la gente piensa.

Creo que este álbum es una puerta para mostrar eso. Hay canciones que hablan de infidelidad o de que yo fui el amante. Esas decisiones también nos van llevando a hacer las cosas que hacemos.

Creo que se ve una versión menos inocente, pero también menos tonta. Muchas veces me dejaba llevar solamente por lo que me decía el corazón y creo que hay que mezclar lo racional con lo emocional.

Iliana Santana: Hablando de la narrativa visual y la dirección artística, uno de los aspectos más interesantes del proyecto es justamente este concepto de los rompecabezas. ¿Hay algún detalle visual que esperas mantener o explorar más adelante?

Kendall Peña: Sí, creo que lo vamos a hacer conceptual, pero no tan estricto como lo he sido en mis tres proyectos.

Mi primer EP se llama Arde y literalmente trataba sobre un ángel que llegaba a la Tierra y vivía su primera experiencia de amor humana. Se daba cuenta de que el amor no era lo que la gente decía que era y decidía irse.

Después, el otro proyecto era súper adolescente y todo tenía una temática de preparatoria. Yo iba a ser un adolescente durante el año en el que saliera el álbum.

Y esto fue igual. Todo tenía que ver con hoteles, viajes, maletas, historias y un orden cronológico. Era súper específico.

Creo que lo que viene ahora obviamente siempre va a ser conceptual y va a tener algo detrás, pero no va a ser tan estructurado. Creo que me voy a dejar llevar mucho por la canción, por lo que me diga y por lo que quiero expresar a través de lo conceptual y lo visual.

Quiero mostrar otra cara mía que la gente no está acostumbrada a ver. El álbum acaba de salir, así que todavía le queda mucho tiempo de vida, pero creo que sí es el álbum más pop que voy a hacer, por lo menos durante mucho tiempo.

Quiero irme por otras ramas y que la gente vea ese otro lado mío, tanto en lo que compongo como en lo que van a escuchar. Espero que resulte. Igual saco mi primera canción y dicen: “Ah, no, es igual a lo que ha hecho siempre”, pero eso es justamente lo que estamos intentando cambiar.

Iliana Santana: En tu evolución musical, comparando este proyecto con tus lanzamientos anteriores, ¿qué crees que cambió tanto en la escritura como en la producción de las canciones?

Kendall Peña: En la escritura fui súper transparente. Antes hacía canciones neutras. En mis dos primeros proyectos nunca mencionaba ni a una mujer ni a un hombre. Decía: “Quiero hacerlas neutras para que todo el mundo pueda interpretarlas y sentirse identificado”.

Ahora este álbum fue como: “No, quiero contar la historia tal y como fue y poder decir él, ella o lo que sea”.

Creo que eso cambió muchísimo. En la producción, en realidad, no me metí tanto porque confié mucho en Fernando Oix, que es mi productor. Lo que dijimos fue: “Esto va a ser súper pop”. Hay un espacio en la industria para este tipo de música.

Normalmente hay muchas chicas haciendo este tipo de pop, que igual es lo que más escucho y lo que más me gusta. Gran parte del álbum, si no estaba compuesto solamente por mí, lo compuse con mujeres porque siento que son más cool que nosotros, la verdad.

Y si no, en el pop hay bandas como Morat o TIMØ. Entonces creo que había un espacio para mí en este aspecto del pop y por eso lo hicimos así.

También quería ser un poco un referente. Cuando era pequeño, sentía que no había referentes a los que les gustara lo que a mí me gustaba o que se expresaran como yo me expresaba.

Tomé un poquito de valentía de mis amigos y de la gente que me rodeaba para hablar de las cosas tal y como son. Tal vez haya alguien más pequeño, un adolescente o cualquier persona que pueda verme como referente y no sentirse tan sola en ese proceso.

No es que haya tenido un proceso feo al crecer. Siempre tuve a mi familia apoyándome, a mis amigos y todo eso. Pero sí siento que hay personas que la pueden pasar más difícil y que uno puede ser un referente para que no se sientan solos.

Está también el tema de ser hombre y ser sentimental. Se sabe que muchas veces a los hombres se les enseña que tienen que pegarle a las paredes, jugar fútbol y no abrirse, no abrazar o no decir que aman a alguien.

Yo, con mis amigos hombres y mis amigas mujeres, voy a ser sentimental, lindo y decirles lo importantes que son para mí. Creo que debería haber más hombres así y tal vez algunos no lo hacen porque no ven que alguien más lo haga.

Creo que se trata de estar bien conmigo mismo. Este álbum expresa lo que sentí y que no me diera miedo. Cada vez quiero ser más honesto conmigo mismo y con lo que hago, y espero que a la gente le guste.

Iliana Santana: Entre todas las canciones inéditas del disco, ¿hubo alguna que te costara especialmente terminar o dejar ir?

Kendall Peña: No, la verdad no. Creo que la que más me afectó un poco fue “Caminando en Hielo”.

Normalmente, en todos los álbumes hago una canción que no está dirigida hacia alguien, sino hacia lo que estoy sintiendo. En el primer álbum hubo una que se llama “Solo y Contigo”, que en realidad no habla hacia alguien.

“Caminando en Hielo” es esa canción en este álbum. Habla de todo lo que me da miedo y de cómo el futuro y la vida son como caminar sobre hielo. No sabemos si el siguiente paso va a hacer que el hielo se quiebre y todo se vuelva más complicado o si será un camino firme.

Siempre había tenido miedo a la incertidumbre. Tal vez me he entregado a tantas personas o me he abierto a tanta gente que no siempre lo han apreciado, y cada vez que uno vuelve a hacerlo da un poco más de miedo.

Por eso es la más difícil para mí. Cuando le escribo a alguien pienso: “Todo bien, le estoy escribiendo a esa persona; no estoy hablando tanto de mí”. Pero cuando es algo personal se vuelve más complicado.

Aun así, la terminé rápido. Este álbum tuvo canciones que salieron muy rápido, de manera bastante fluida y natural.

Iliana Santana: Hay una canción en especial, “Maldita Canción de Pop”, que tienes en colaboración y que habla de esa obsesión por algo que no podemos sacar de la cabeza. ¿Qué experiencia o emoción detonó esta canción?

Kendall Peña: En realidad, le conté la historia de todo lo que me ha pasado. Le conté el chisme de toda la experiencia. Ya tenía todas las canciones, así que esta era la última que teníamos que hacer.

Prácticamente es como un prólogo de todo lo que significa el álbum. Habla de lo que se tuvo y de lo que ya no.

Fue como chismear con él y decirle: “Me pasó esto, esto y esto”. Le impresionó el chisme porque, la verdad, probablemente nunca voy a contar la historia completa, pero sí tiene sus cosas complicadas.

Fue súper orgánico y creo que engloba de lo que trata todo el álbum. Es como un pequeño spoiler de las diez canciones.

Iliana Santana: Mirando hacia el futuro, has mencionado que este disco representa una de las etapas más importantes para ti. ¿Con qué emoción o reflexión te gustaría que se quedara una persona después de escuchar Hotel 506 completo?

Kendall Peña: Creo que un poco está en la primera canción del álbum, “Meteoro”. Hay una frase que dice algo como que no me arrepiento de haberlo entregado todo.

Al final, toda la experiencia que tuve con las personas y con la vida no fue una experiencia triste. Lo que me gustaría que se quedara en la gente es que hagan todo con el corazón.

Siento que las cosas que vienen desde el corazón y desde lo que hacemos bien nunca van a ser para mal. Obviamente, tal vez no salgan como pensamos, pero nos van a hacer aprender y crecer.

Creo que es eso: que siempre sigan lo que diga su corazón. Si yo no lo hubiera hecho, no tendría esas diez canciones. Por más bueno o malo que haya sido el proceso, es eso: arriésguense y la vida los va a sorprender si hacen las cosas con el corazón.

Iliana Santana: Kendall, muchas gracias por tu tiempo y por compartirnos este proyecto. Te deseamos mucho éxito con Hotel 506 y con todos los proyectos que vienen.

Kendall Peña: Muchas gracias.

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