
Azzecca ha construido una propuesta que no se explica de inmediato, se siente. Su manera de llevar al público a territorios desconocidos pero emocionalmente cercanos parte de una intención clara, provocar ese momento de desconcierto que abre la puerta a la inmersión. En esta conversación, la DJ y productora nacida en Chicago nos comparte cómo ha ido afinando un sonido que mezcla contrastes de nostalgia y euforia, para construir experiencias sensoriales inmersivas. Desde su idea de la “tristeza esperanzadora” hasta su obsesión por crear espacios donde el público pueda perderse bailando antes de volver a encontrarse, Azzecca deja claro que su música no busca complacer expectativas, sino abrir nuevos caminos en la pista.
Elí: Cuando alguien entra a un set de Azzecca por primera vez, ¿Qué te gustaría que sintiera en esos primeros minutos para conocer más sobre ti?
Azzecca: Cuando toco, mi objetivo siempre es hacer que la gente sienta algo como, “wow, ¿qué es esto?” Que sea algo poco familiar, no típico. Me gusta llevar a las personas a un mundo nuevo cuando vienen a mi set. Siempre pueden esperar escuchar subidas y bajadas, momentos largos y cortos. Me gusta crear mucho rango y diversidad en mis sets. Y sí, mucha energía, mucha euforia.
Elí: Algo inmersivo, ¿no?
Azzecca: Sí, muy inmersivo.
Elí: Sé que tu debut fue en 2022 y que desde entonces te han descrito como un enigma musical. ¿Qué parte de tu arte quieres mantener misteriosa y qué estás lista para revelar?
Azzecca: En estos últimos años he estado afinando mucho mi sonido y encontrando quién soy como productora y DJ. Aprendiendo a mantenerme fiel a mí misma. Creo que siempre será difícil describirme sonoramente porque mi música mezcla muchos géneros. Cuando hago DJ sets también siempre toco distintos estilos, algunos más melódicos, otros más breakbeat, otros más europeos.
Me gusta que la gente no sepa qué esperar de mí todo el tiempo. Me gusta sorprender y mantener esa curiosidad sobre qué sigue. Pero también siento que en la producción ya he definido ciertas energías que la gente empieza a reconocer.
Elí: Vienes de Chicago y creciste con música compartida por tus padres. ¿Cómo decides qué influencias se quedan como fantasmas y cuáles se vuelven protagonistas cuando produces?
Azzecca: Mis padres eran muy musicales. Crecí escuchando desde grunge como Pink Floyd hasta rock clásico como The Eagles. Y mi mamá escuchaba mucho pop, grunge y música electrónica. Creo que todo eso sigue conmigo, me encanta el contraste entre elementos más ásperos o rockeros y sonidos más femeninos y sensuales.
No diría que algo está al frente todo el tiempo. Mi música es una mezcla constante de mis influencias pasadas y nuevas escenas que descubro.
Elí: Tu sonido vive en una contradicción interesante, oscuro pero eufórico. ¿Qué emoción persigues cuando decides oscurecer una pista?
Azzecca: Hay un término que uso mucho, tristeza esperanzadora. Ese sentimiento nostálgico, casi onírico, es el que intento alcanzar.
Elí: Ahora que mencionaste “sensación onírica”. Tu último lanzamiento se llama «Dreams». Hablando de esa línea emocional, ¿qué te permiten expresar esos momentos de contención que no encajan en los momentos de máxima intensidad?
Azzecca: Ese espacio donde te pierdes en el sonido es mi parte favorita del dance music. Claro que los momentos de máxima intensidad son importantes, pero después de sostener una energía más psicodélica, cuando lanzas algo grande, la gente despierta, y luego vuelve a perderse. Ahí está la belleza.
Elí: Tus últimos lanzamientos fueron “Dreams” y “Find a Reason”.
“Find a Reason” tiene más empuje hacia arriba, “Dreams” es más intensa y la emoción baja. ¿Qué cambia en tu mente o cuerpo al escribir temas que te dan para arriba o para abajo?
Azzecca: Nunca es intencional. Con “Dreams” todo empezó con ese lead oscuro y el sample vocal “Do you remember your dreams?”.
Con “Find a Reason”, el lead me recordó a una canción de cuna y el vocal a pop R&B de mi juventud.
Elí: Dices que siempre empiezas tus canciones encontrando ese “elemento” que te habla. ¿Cuál fue la primera chispa de “Dreams”?
Azzecca: Ese lead resonante. Sonaba a progressive antiguo y quise explorar ese sonido.
Elí: La canción se convirtió en favorita de los fans porque la escucharon antes de su lanzamiento oficial. ¿Qué te enseña la pista de baile que los datos de streaming nunca pueden?
Azzecca: Si una canción es para la pista, solo ahí sabes si funciona. Durante más de un año la gente me preguntó por “Dreams”. Era claro que conectaba.
Elí: ¿Temías que perdiera su mística al lanzarla?
Azzecca: La lancé como B-side a propósito. “Find a reason” era la canción más escuchada todos los días. La gente esperaba «Dreams», así que la lancé discretamente. Es una canción que la gente seguirá descubriendo con el tiempo.
Elí: ¿Cómo lees una pista sin ceder a las expectativas de la audiencia?
Azzecca: Hay DJs que complacen y otros que muestran algo nuevo. Yo quiero mostrar algo nuevo a la gente cada vez que toco, pero es un equilibrio, a veces los llevas a un lugar nuevo y luego les das algo familiar.
Elí: Describes tu música como oscura y sexy. ¿Qué significa “sexy” aquí?
Azzecca: Suspenso y liberación. Pero sobre todo, ver a la gente moverse, sentirse empoderada. Ver las manos en el aire es genial, pero ver a la gente sintiéndose ellos mismos y empoderados por la música, eso es sexy.
Elí: Tu música es emocional pero con un giro juguetón. ¿Es un escudo o es tu firma?
Azzecca: Un poco de ambos. No quiero que todo sea demasiado serio. Mantener las cosas divertidas y sorprendentes las mantiene libres.
Elí: Queremos saber qué es lo que viene. Si “Dreams” es una puerta, ¿a qué habitación nos lleva?
Azzecca: Es como un interludio. Después vienen tracks más grandes, vocales, grooves y psicodelia. Es el descenso antes de que todo crezca en verano.
Elí: Muchas gracias por tu tiempo.
Azzecca: Gracias a ti. Nos vemos.


