
El pasado 18 de septiembre de 2026, DeVotchKa llegó al Foro Indie Rocks! de la Ciudad de México para celebrar dos décadas de uno de los trabajos que marcó su historia: el soundtrack de Little Miss Sunshine. Una noche íntima donde nostalgia, folk y cinematografía parecieron ocupar el mismo escenario.
Hay canciones que inevitablemente terminan ligadas a imágenes. Basta escuchar unos cuantos acordes para volver a una escena, un personaje o un momento específico. Con Little Miss Sunshine, DeVotchKa consiguió precisamente eso: construir parte del paisaje emocional de una película que, veinte años después de su estreno, continúa encontrando nuevas audiencias.
El 18 de septiembre de 2026, esa conexión entre música y cine encontró un nuevo espacio en el Foro Indie Rocks! de la Ciudad de México, donde la banda originaria de Denver celebró el 20 aniversario del soundtrack de Little Miss Sunshine frente a un público dispuesto a regresar, aunque fuera por unas horas, al universo de la familia Hoover.
La música de DeVotchKa difícilmente cabe dentro de una sola etiqueta. Folk, rock alternativo, sonidos balcánicos, polka y hasta elementos cercanos al mariachi forman parte de una identidad que durante años ha convertido a la agrupación en una propuesta particularmente reconocible.
En vivo, esa combinación adquirió una dimensión todavía más teatral.
Cada instrumento ayudó a construir una atmósfera que por momentos hizo desaparecer la frontera entre concierto y banda sonora. No era necesario tener una pantalla proyectando la película: buena parte de las imágenes ya estaban instaladas en la memoria de quienes crecieron con ella.
La cercanía del Foro Indie Rocks! también jugó a favor. Lejos de la escala de un festival o un recinto monumental, el formato permitió que la presentación se sintiera cálida, íntima y profundamente emocional.
Uno de los grandes momentos de la noche llegó con “The Winner Is”, una de las composiciones más reconocibles asociadas a Little Miss Sunshine. Su delicadeza instrumental volvió a demostrar por qué la música de DeVotchKa terminó siendo una pieza fundamental de la identidad de la cinta.
Pero la celebración también permitió recorrer otras partes del universo de la banda.
“How It Ends” apareció como uno de esos momentos capaces de cambiar inmediatamente el ánimo de una sala. Melancólica, expansiva y cargada de dramatismo, la canción confirmó que DeVotchKa ha construido durante su trayectoria un lenguaje que funciona particularmente bien cuando emoción e imagen se encuentran.
Y esa fue precisamente la sensación que atravesó buena parte del concierto: estar viendo una película sin necesidad de verla.
Celebrar un soundtrack dos décadas después podría convertirse fácilmente en un simple ejercicio de nostalgia. DeVotchKa consiguió llevarlo hacia otro lugar.
Las composiciones siguen funcionando fuera de su contexto cinematográfico porque detrás de ellas existe una banda con identidad propia. Little Miss Sunshine puede haber sido la puerta de entrada para una parte importante de su audiencia, pero el concierto dejó claro que el vínculo sobrevivió mucho más allá de los créditos finales.
Al terminar la presentación, la cercanía continuó fuera del escenario. Integrantes de la agrupación permanecieron para convivir con seguidores y firmar recuerdos, cerrando una noche que tuvo más de encuentro que de espectáculo distante.
Veinte años después de Little Miss Sunshine, DeVotchKa regresó a esas canciones en la Ciudad de México y comprobó que algunas bandas sonoras nunca terminan realmente cuando acaba la película.
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