
Han pasado dos décadas desde que Clap Your Hands Say Yeah irrumpió en la escena indie con un álbum debut que cambió las reglas del juego. En 2025, la banda liderada por Alec Ounsworth regresó a México para celebrar ese legado con un show íntimo y poderoso en el Foro Puebla. Entre recuerdos, emociones y una conexión genuina con su público, el concierto fue un viaje directo al corazón de quienes crecieron con su música.
La noche del 7 de junio, el Foro Puebla se transformó en un santuario de nostalgia y energía; Clap Your Hands Say Yeah, la banda que revolucionó la escena independiente, volvió a México para celebrar dos décadas de su legendario álbum debut, un disco que no solo marcó una época, sino que abrió camino a nuevas formas de entender la música.
Alec Ounsworth, el corazón y voz del proyecto, salió al escenario como un viejo amigo que regresa a casa. Con esa voz única, frágil y a la vez poderosa, acompañado de fans que lo recibieron con los brazos abiertos.
El encuentro fue la culminación de un par de días profundamente emotivos para los seguidores más fieles. La tarde anterior, en el cálido refugio sonoro de «La Roma Records» se llevó a cabo una íntima firma de autógrafos que permitió a muchos acercarse a Alec de una forma más personal. Hubo sonrisas tímidas, vinilos firmados con cariño y palabras que se dijeron bajito, pero se sintieron como grandes confesiones entre quienes han caminado juntos a través de la música por dos décadas. Fue el preámbulo perfecto para una noche inolvidable.
«Clap Your Hands!», «The Skin of My Yellow Country Teeth», «Details of the War”… cada canción fue un portal hacia los años en que descubríamos el poder de lo auténtico, de lo imperfecto y emocionalmente crudo.
Reímos, cantamos, aplaudimos y, por supuesto, gritamos “¡Sí!” como si fuese un mantra generacional.
La interacción de Alec con el público fue cálida, espontánea, como si supiera que ese momento era tan especial para él como para nosotros. No se sintió como una banda frente a su audiencia, sino como un círculo de amigos reencontrados, unidos por la misma melodía que ha sonado en nuestras vidas desde hace 20 años.
No fue solo un concierto. Fue un reencuentro con una parte de nosotros mismos. Clap Your Hands Say Yeah no solo regresó a México. Regresó a nuestras vidas, recordándonos que hay música que no envejece, que solo crece con nosotros.
Ayer dijimos “¡Sí!”
Y lo diremos siempre.





