CA7RIEL & Paco Amoroso cerraron su paso por México con una noche de exceso y libertad en Mérida

El dúo argentino convirtió el Foro GNP Seguros en la última parada mexicana de su FREE SPIRITS WORLD TOUR, un recorrido por su repertorio que atravesó trap, rock, funk, pop y electrónica, acompañado de una buena dosis de irreverencia.

Mérida fue el punto final del recorrido mexicano de CA7RIEL & Paco Amoroso. La noche del 12 de agosto, el Foro GNP Seguros recibió al dúo argentino para cerrar su paso por el país, enfrentándose además a uno de los elementos más característicos del sureste: el calor.

Pero más que una fecha de cierre, el concierto funcionó como una síntesis de aquello que ha convertido a CA7RIEL & Paco Amoroso en uno de los proyectos más particulares de la música latinoamericana contemporánea: una identidad construida a partir del humor, la provocación y una libertad musical que se resiste a permanecer dentro de un solo género.

Con FREE SPIRITS, su producción más reciente, el dúo lleva esa filosofía todavía más lejos. El álbum explora la fama, el exceso, el ego, el deseo y la necesidad de escapar de las expectativas asociadas al éxito, todo dentro de un universo sonoro donde conviven el trap, el rock, el pop, el funk y la electrónica.

Y precisamente por eso, el concierto de Mérida no se sintió como una simple presentación de FREE SPIRITS. El repertorio recorrió distintas etapas de su carrera y convirtió el espectáculo en una experiencia mucho más amplia.

Sala de Espera

La noche comenzó en punto de las 21:15 horas. Desde el primer momento, el público dejó claro que no estaba dispuesto a esperar demasiado puesto que durante el monólogo de apertura no faltaron los gritos ni los saltos que exigían la aparición del dúo.

La espera terminó cuando los primeros acordes de “No Me Sirve Más” hicieron estallar el foro en cuestión de segundos. Después llegaron “Nada Nuevo”, “Ay Ay Ay”, “Muero” y “Mi Diosa”, encendiendo todavía más los ánimos.

Desde esos primeros minutos quedó claro que los monólogos no funcionaban como simples pausas entre canciones. Eran parte fundamental de una narrativa dividida en diferentes sesiones, 11, para ser exactos, que introducían al público en una especie de mundo interno de transformación y, por supuesto, ¿wellness?

El concepto giraba alrededor de una especie de “terapia de transformación” donde cada sesión representaba un paso más hacia ese momento en el que finalmente te conviertes en un Free Spirit. Pero detrás de toda esa puesta en escena permanecía una pregunta: ¿qué significa realmente serlo?

Caos en terapia

Con éxito tras éxito, era inevitable que la terapia comenzara a salirse de control. Y, naturalmente, eso fue exactamente lo que ocurrió.

Las sesiones continuaron con “#Tetas”, “Hasta Jesús Tuvo un Mal Día”, “Impostor”, “Vida Loca”, “Goo Goo Ga Ga”, “Re Forro” y “El Día del Amigo”. El público no dejó de saltar, cantar y seguir cada letra. Prácticamente todo el recinto permaneció de pie, mientras los atuendos holgados y predominantemente blancos reforzaban la sensación de que, efectivamente, todos estábamos dentro de una gigantesca sesión de terapia.

CA7RIEL & Paco Amoroso conectaron distintas etapas de su trayectoria y demostraron que su repertorio puede desplazarse de un extremo al otro sin perder coherencia. O quizá sí. Pero, después de todo, esa aparente contradicción es precisamente parte de su esencia.

También hay que reconocer la presencia escénica de ambos. Desde los movimientos y bailes de CA7RIEL hasta la particular interacción de Paco con los asistentes, el dúo convirtió el escenario en un espacio de constante movimiento. Explosivos, impredecibles y completamente entregados al espectáculo, hicieron del concierto un caos tanto visual como sonoro.

Y funcionó.

Al acercarnos al final de la noche aparecieron “Dumbai”, “Todo Ray”, “Cosas Ricas” y “El Único”. El setlist parecía construido para mostrar precisamente aquello por lo que el dúo se ha caracterizado: su capacidad para moverse libremente entre diferentes formas de expresión. El absurdo podía convivir con lo introspectivo; el trap, con el funk; la electrónica, con el rock.

No se trataba únicamente de mezclar géneros, sino de demostrar que pueden coexistir distintas maneras de sentir dentro de un mismo espectáculo.

Now You’re Free

El tramo final llegó con “La Que Puede, Puede”, “Todo el Día”, “Ha Ha” y “Lo Quiero Ya!”, preparando el camino para el gran cierre.

En estas últimas sesiones, la iluminación adquirió un papel protagonista. Una intensa presencia de láseres rojos bañó el recinto mientras la energía del escenario alcanzaba uno de sus puntos más altos. Podría haber parecido que el público finalmente estaba agotado, pero los gritos y las luces demostraron exactamente lo contrario.

Fue también durante este bloque cuando CA7RIEL sorprendió con algunos de los momentos instrumentales más destacados de la noche. Sus solos de guitarra llevaron varias canciones hacia terrenos inesperados, incluyendo riffs con claras reminiscencias del metal y una interpretación de scream que probablemente pocos asistentes esperaban.

El cierre de ese momento llegó con un grito de “¡Pelaná!”, una expresión profundamente asociada con Mérida y Yucatán que terminó funcionando como un guiño directo al público del sureste. Más que una simple ocurrencia, fue una muestra de la conexión que el dúo logró establecer con la ciudad.

Y aquí cabe una percepción personal… en uno de esos pasajes de guitarra fue difícil no pensar en “Cliffs of Dover” de Eric Johnson, una referencia que, de haber sido intencional, habría funcionado como un pequeño homenaje a una pieza que ha marcado a más de una generación de guitarristas.

Finalmente, y con broche de oro, llegó “Himno del Mediocre”. Aunque la canción no fue interpretada en su totalidad, ya que funcionaba como pieza de despedida—, el público se encargó de cantarla con tal entusiasmo que resultaba imposible no disfrutar el momento junto al dúo argentino.

Así terminó en Mérida el recorrido mexicano del FREE SPIRITS WORLD TOUR: no con una declaración solemne ni con un cierre predecible, sino con una última dosis de ese caos cuidadosamente construido que caracteriza a CA7RIEL & Paco Amoroso.

Porque quizá ahí está la clave de su propuesta. Su música no busca resolver las contradicciones, sino habitarlas. Pueden ser vulgares y sofisticados, absurdos y vulnerables, electrónicos y rockeros, irreverentes y profundamente conscientes de sí mismos. No necesitan escoger una sola identidad porque su propuesta nace, precisamente, de mezclarlas todas.

En Mérida, esa mezcla encontró su último escenario mexicano.

Y durante una noche, el FREE SPIRITS WORLD TOUR convirtió esa contradicción en una forma de libertad.