
En un rincón del rap mexicano está Avuelo, un artista que vuela alto con el corazón lleno de símbolos, memoria y búsqueda interior. Su música no es solo un acto sonoro, es un viaje espiritual, terapéutico y profundamente humano. En esta conversación con Blizz, descubrimos a la persona detrás del nombre, al terapeuta de sonido que también improvisa rimas con la precisión de quien ha aprendido a escuchar su alma.
Jesús Fragoso: Qué gusto tenerte aquí en Blizz, Avuelo. Tenemos muchísimas ganas de conocerte un poco más, de conocer a Avuelo.
Avuelo: Muchas gracias por el espacio.
Jesús Fragoso: Me encantaría iniciar con saber… ¿Quién es Avuelo en realidad? ¿Y cómo surgió la propuesta para llamarte así en el ámbito musical?
Avuelo: ¿Por qué nació ese nombre? Pues pasó por un proceso de varios nombres, hasta que, ya a punto de lanzar la música y comenzar a conceptualizar también la imagen, sucedió el parteaguas: la muerte de mi abuelo materno. Con él tenía, y todavía tengo por los recuerdos, una relación muy cercana. Eso sigue vivo. Él nos decía a mi hermano y a mí «Águilas». Para mí, siempre fue una relación que atesoro y voy a atesorar el resto de mi vida, porque le aprendí muchísimas cosas.
A partir de que muere, empiezo a pensar en él, así como: «Ah, bueno, el águila partió», «águila en vuelo», «¿águila en vuelo?… Avuelo». Y así, con mucho espacio, llegó como un acrónimo que junta «águila en vuelo» y se vuelve Avuelo con “V”.
Se me hizo visualmente muy atractivo que se combinara una flecha hacia arriba con una hacia abajo, como esa fuerza equilibrante. Todo lo que he estudiado y leído a lo largo de mi vida también aportó para justificar eso. Y dije: “Nada, aquí es, aquí es”.
Una cosa llevó a otra, como un efecto dominó. Entonces, después de —no le llamo pérdida, pero sí la ida— de una persona que quiero mucho, se agradece todo lo que dejó. Tanto dejó que hasta ahora le seguimos homenajeando.
Jesús Fragoso: Creo que ese es el punto, ¿no? Crear este tipo de vínculos con familiares, amigos y con el público. Que, al momento de partir, tengas la esencia viva; mantener esas relaciones que seguro trascienden este plano.
Avuelo: Eso, justo eso es.
Jesús Fragoso: Es grandioso saber cómo nace el nombre y, sobre todo, lo que representa. Al final del día es esa relación tan especial con tu abuelo. Tomando como referencia todo lo que mencionaste, y ahora conociendo el porqué de Avuelo, ¿qué papel juega la espiritualidad como tal? ¿Qué simbolismo tiene en lo que haces?
Avuelo: Uf, para mí, todo. Desde muy chico siempre me educaron con temas del New Age, aunque mis abuelos eran muy católicos, pero un catolicismo bien sincrético. Íbamos a sus pueblos, a peregrinar, y siempre había danzantes. Entonces no era tal cual la práctica católica “oficial”, había muchas cosas distintas y mucho sincretismo.
Siempre lo he vivido así, y para mí ha sido parte de mi caminar. Me considero alguien que procura ver todo desde esa óptica: que todo tiene una realidad más profunda, que todo puede verse desde una complejidad mayor, que todo puede tener una interrelación. Y, obviamente, también es una elección ver las cosas así.
Cuando por un tiempo traté de no ver las cosas de ese modo, dejé de encontrar propósito. Y creo que eso pasa mucho hoy en día: hemos perdido esa dimensión tan grande que es atribuirle esta vida también a fuerzas más grandes que nosotros. Creo que eso nos da un propósito para caminar. Por eso vemos a tantas personas, desde perdidas en adicciones hasta sumergidas en situaciones violentas, que no pueden salir de ahí porque no encuentran fuerzas fuera de sí. El simple hecho de que tu mente pueda concebir algo más allá de ti, te hace más fuerte.
Entonces, creo que incluso es algo cognitivo: poner nuestros significantes en palabras elevadas puede ayudarnos a elevar también nuestra forma de vivir. Obviamente, sin caer en el fanatismo, porque mucha religión o espiritualidad también puede volverse fanatismo.
Y claro, también me gusta leer mucho sobre filosofía, especialmente para poder argumentar mi pensamiento.
Jesús Fragoso: Buenísimo. Lo que mencionas es increíble, porque muchas veces hablamos tan fácil de la espiritualidad y el simbolismo, que podemos dar por hecho que están presentes, cuando en realidad ni siquiera nos hemos cuestionado en dónde. Es grandioso escuchar eso de ti.
Avuelo: Justo, ese es un tema bien grande. Porque mucha gente dice: “¡Ah, es que qué espiritual!” y a veces caemos en eso, pero es tan ambiguo… porque también los demonios son espirituales, los fantasmas son espirituales. Y luego, cuando hablo de energía, me preguntan: “¿Qué energía? ¿Eólica? ¿Calórica?”. Entonces, por eso también me gusta ser más pragmático en muchos sentidos, pero sin dejar de lado que las cosas pueden ser más profundas, ¿sabes?
Jesús Fragoso: Sí, sí, sí. Siempre es como que todo puede ser mejor, entonces hay que buscar el cómo. Pero bueno, depende muchísimo de la persona, aunque es muy padre saber que está presente en Avuelo. Y, aunado a esto, tú como terapeuta de sonido y rapero, ¿dónde encuentras estas dos dimensiones en tu obra? ¿Son lo mismo en diferente forma o cómo las podríamos identificar?
Avuelo: ¡Justo! Qué buena pregunta. Para mí, Avuelo es ese punto de encuentro entre lo que podría ser el movimiento del hip hop y lo que también es el movimiento de búsqueda de nuevas alternativas de medicina, de crear comunidad, de replantear nuestras relaciones.
Tengo dos proyectos que, si dividieras a Avuelo, serían esos dos. Uno es Improvinciando, un colectivo donde empezamos simplemente a improvisar por gusto. El otro es Frecuencia Armónica, mi proyecto de terapia de sonido y meditaciones, en el que también enseño a cantar, canto gutural y armónico. Avuelo, para mí, es el punto en el que estos dos proyectos confluyen.
Hay muchas personas en el hip hop que también están buscando adentrarse en sí mismas desde la poesía. Y hay más herramientas que pueden empoderarte: complejidad musical, otros tipos de cantos, enseñanzas que tienen siglos o milenios de existir, pero que están ahí a la mano. Solo es cuestión de buscarlas.
Jesús Fragoso: ¡Increíble saber eso! Que Avuelo significa tantas cosas y tiene tanto simbolismo. Algo que me pareció súper interesante, y que me vino a la mente cuando mencionaste el canto gutural y armónico: ¿qué es lo más importante que tú quisieras que sobreviva a través de tu voz?
Avuelo: ¡Wow! Más allá del mensaje que pueda decir, lo que más me gustaría es que se supiera que mi vida fue congruente. Yo creo que la vida no está separada de la obra, y que las obras solo son un reflejo de nuestro andar.
Si cuidamos nuestras relaciones, la forma en que nos movemos en el mundo, y no solo cómo creamos arte o negocio, sino también cómo cuidamos lo que está presente todo el tiempo —que son nuestras relaciones humanas—, también ahí estamos haciendo una obra más grande. Entonces, lo que quiero que le quede a la gente, y a los que me conocen, es que fui lo más congruente posible dentro de mis posibilidades.
Jesús Fragoso: ¡Claro! Incluso ahora con el Live Session, que tuvimos la oportunidad de ver y escuchar. Es una experiencia viva, al igual que puede ser improvisada y multidisciplinaria en muchos aspectos. Pero para ti en particular, al grabarla, ¿hubo algo que dijeras “esto tiene que pasar”?
Avuelo: No se me viene nada muy puntual a la mente, porque la verdad es que sí ensayamos. La idea es que las cosas salgan como se tocan en vivo, por eso también solemos ensayar.
A mí me gusta improvisar en vivo, sentir la respuesta inmediata. Yo aprendí a hacer música improvisando. Apenas ahora estoy tomando el camino de formalizar mi conocimiento, estudiar música, etc., pero esa parte viva de la improvisación se me hace muy valiosa.
En esta Live Session quise más bien cuidar la parte musical y del mensaje, que fuera más directo. Eventualmente habrá un espacio para hacer más improvisación, al menos de mi parte. Ahí también hubo improvisación de los músicos, claro, pero esa fue la aproximación.
Yo más bien invitaría a que vayan a los shows, porque ahí sí me gusta improvisar mucho.
Jesús Fragoso: ¡Claro! La improvisación es del momento, es justo eso que mencionas: en el show, en ese segundo en que todo está pasando y das algo más que nadie esperaba, incluso tú mismo. Creo que ahí surge esa conexión con el público. Me atrevería a decir que este Live Session es crudo y quizá expansivo para ti.
Avuelo: Sí, yo también podría ponerle esos motes. Me gustó. Uno como perfeccionista, y además al dedicarme a grabar, siempre encuentra detalles. Es un mal de estar en el gremio, pero al final vi el resultado y dije: qué bien, es algo que ya está hecho, ¿sabes?
Creo que eso es valioso para cualquier persona que se dedique a lo que sea. Si ya tienes una obra hecha, ¡eso ya es un aplauso! Lograste concretar. ¿Cuántas cosas no se quedan en “ay, si pudiera”, “si me diera el tiempo”, “si lo hiciera”? Pues ya está hecho, ahí está. Sé que puedo dar mil cosas más, pero con las capacidades que tengo ahora y como me encuentro, eso fue lo que salió. Sé que, con el tiempo, y con la talacha, van saliendo más cosas, más fino, uno se va puliendo. Pero no podemos empezar desde la excelencia. Uno tiene que empezar, y ya.
Jesús Fragoso: ¡Exacto! Podríamos decir que la excelencia está quizá un poco sobrevalorada, porque al final del día, creo que de eso se trata: ser imperfectos y trabajar con eso, compartirlo y sentirnos, quizá, orgullosos de serlo.
Avuelo: También esto de la perfección, pues en realidad es inalcanzable, ¿no? O sea, entiendo esa búsqueda que también nos da un propósito, el querer ser más impecables con nuestro hacer, pero al final nunca va a ser perfecto, y eso es lo bello también de todo. Tú lo mencionaste: lo humano. Para mí eso es un tema bien importante, sobre todo ahora, con tanta tecnología, tanto estudio Ghibli, inteligencia artificial… regresar al error, regresar al “me equivoqué”, regresar al “no es perfecto”, regresar al “me sentí frustrado, pero lo hice”.
El mismo director de Ghibli lo dijo: eso (la inteligencia artificial) es una aberración, porque ¿cómo me va a hablar una computadora del dolor? ¿Cómo me va a hablar de la tristeza, de fallar? Desde ahí ya hay un mundo de diferencia, un abismo emocional que nunca se va a poder alcanzar. Porque el simple hecho de intentar y no lograrlo ya te hace o quebrarte o decir: “bueno, venga, sigue lo siguiente”, ¿no? Y como un gran maestro mío dice: “la grandeza se forja en la adversidad”.
Jesús Fragoso: Es una gran frase, y además muy fuerte usarla en este sentido. Como bien mencionas, la inteligencia artificial no puede hablarnos desde el punto de vista humano sobre estos sentimientos. Y llevándolo al Live Session, me despierta la curiosidad: ¿hubo algo que te hizo pensar “esto es exactamente a lo que me quiero dedicar, esto es lo que quiero que la gente sienta”? ¿Hubo algún momento, segundo, en que hayas pensado eso?
Avuelo: Pues, todo el tiempo. El simple hecho de ya hacer todo el circo para que eso suceda… si uno no está convencido, entonces no sé qué esté haciendo, ¿sabes? Ya es como: “no, toda la carne al asador”. Para mí, esto es eso. No hay medias tintas.
Si ya decidiste algo, pues dale full. En mi caso, mucho tiempo fue como “¿ay, qué hago?”, “¿haré esto, haré lo otro?”. Se me han facilitado muchas cosas, la verdad, pero siempre es importante elegir un camino, y pues solo tenemos una vida. No podemos hacer mil y un cosas. O sí se pueden hacer, pero también hay que ver con qué calidad.
Entonces, al final, decidir un camino hace que te concentres en una sola cosa, ¿no? Como, por ejemplo, decidir dónde vivir: primero piensa en qué no te gusta, y desde ahí, ya vas más fácil a lo siguiente. Al menos ese sería un consejo para alguien que está en la adolescencia y decidiendo por dónde ir.
Primero piensa en lo que no te gusta, eso sí no. Y entonces ya vas acotando.
Jesús Fragoso: ¡Claro! Y para este Live Session, para alguien que nunca ha escuchado tu música, ¿qué es lo que tú quisieras que percibieran en esos 17 minutos?
Avuelo: Pues que lo que estamos haciendo, lo que se está creando, es con toda la intención de generar algo genuino. Que nace desde el corazón y de las ganas de compartir, desde una fuerza que nos mueve a todos. Desde lo que me ha inspirado tanto a vivir, a hablar, a contar, como lo que me gustaría que otras personas también pudieran tomar como inspiración.
Pero primero, justo, la chamba es con uno. O sea, yo estoy contento, y para mí esto también es como mi medicina, un propósito. Como el mismo Residente dice —no me acuerdo en cuál canción— que cuando conectas con uno, pues eventualmente conectas con diez.
Jesús Fragoso: Qué bueno que mencionas a la inspiración. Todos tenemos algo o alguien que nos inspira. Para ti, ¿qué artistas —no necesariamente musicales— han influido en la manera en la que hablas, cantas, improvisas, etc.?
Avuelo: ¡Uy! Yo diría que hay una vasta biblioteca, jajaja. Desde, claro, Residente. Más que por la parte lírica, a él lo conceptualizo como un artista, porque también se encarga de su parte visual, y eso se me hace muy potente. Chaplin, Mario Moreno “Cantinflas”, José Alfredo Jiménez, Chavela Vargas… Mucha gente de lugares muy distintos. Bandas también que me gustan mucho: Anderson .Paak, los Free Nationals, que han tocado con él. Música que dices “¡ah, wow!”, frunces el ceño porque piensas “¡esto está sabroso!”. Así no te guste ese género, hay algo que te hace decir “¡yeah, yeah!”.
Jesús Fragoso: Exacto. Hay una frase —creo que es de una canción— que dice: “siempre hay algo para alguien, en cualquier lugar”. Y se puede aplicar en la música, en el arte, en todos lados. Siempre vas a encontrar algo que digas: “esto fue hecho para mí”.
Avuelo: Justo, justo. Por ejemplo, Pharrell Williams. Hay una frase que me gusta mucho, de una entrevista donde habla sobre negocios y creatividad. Dice que si uno, como artista, no ve su lado de negocio, está cayendo en el victimismo. Ay, sí, ¿por qué no me va bien? Pues toma las riendas de tu vida. El generar desde tu proyecto también depende de ti, y hay que verlo como un emprendimiento, ¿sabes?
Él dice: “A mí no me gustan los negocios sin creatividad, porque son una pérdida de tiempo. Y la creatividad sin negocio es victimismo”. Entonces, desde ahí, también es una narrativa de tomar las riendas.
Las artes marciales también me inspiran mucho. Varios peleadores. El mismo Bruce Lee. A mí me gustaría, en un futuro, verme como un maestro de un dojo, en el que, ya sea un estudio o un centro de capacitación personal, pueda ayudar a jóvenes a sacar lo mejor de sí mismos. Pero ahorita estoy en la etapa del guerrero en batalla, y pues estamos justo en el ruedo.
Jesús Fragoso: Eso es lo importante. Y qué bueno que mencionas eso de tomar las riendas, porque creo que muchas veces nos dejamos llevar por muchos aspectos. En lo particular para ti: ¿cómo empieza la construcción de una canción? ¿Con alguna imagen, palabra, o una nota que escuchas por la calle?
Avuelo: Sí, todo eso que dices. Es una combinación de todo, y además también obligarme una vez a la semana a escribir. Así no me salga nada, una canción infantil, lo que sea. Pero lo importante es tener esa continuidad, esa constancia.
Desde una frase que me dice alguien, algo que se me quedó grabado al leer un libro… Me gusta mucho leer. Entonces también creo que es básico para alguien que se dedique a escribir: leer. Desde el simple hecho de conocer palabras nuevas. Así leas el Libro Vaquero, lo que sea, pero leer y estar en constante contacto con letras. Ya la profundidad y los significados dependerán de cada quien, pero estar en relación constante con las letras es importante para cualquier persona que se dedique a escribir.
Jesús Fragoso: ¡Toda la razón! Ahora he de mencionarte que tengo dos preguntas más para ti, y esta es una de mis favoritas. Es bastante puntual: ¿qué historia estás intentando contar como Avuelo que no podrías contar como César?
Avuelo: Uff. Pues para mí, Avuelo… Tengo hasta una palabra para describir la conversación que tengo con él: “Correspondencia Metacognitiva”. Básicamente, Avuelo es como mi yo ideal. Ese yo del futuro. Ese maestro del dojo. Y para llegar a ser él, me va diciendo qué tengo que hacer en el camino. “Te equivocaste aquí, pero no te preocupes, te levantaste y seguiste. Estás en el ruedo.” Y pues gana las batallas que necesitas ganar, las medallas que quieres colgarte. Pero eventualmente te tocará estar de este lado y preparar a los siguientes.
Entonces, para mí, esa es la diferenciación. Avuelo es un ideal al que quiero alcanzar. Y César de Alba es este humano que se está desarrollando día a día, como cualquier otro, que también busca respuestas en su interior. No las tiene todas, pero con ayuda de ese personaje —que también es él mismo— está creando su propio camino. Es la materialización de mi guía interno.
Jesús Fragoso: Me encanta el concepto de “guía”, que, aunado a los futuros posibles… Para ti, ¿qué significa esa frase: “Imaginar futuros posibles”? Y ¿cómo lo haces a través del canto y la palabra?
Avuelo: Te lo voy a ejemplificar así, jajaja, medio chistoso. Es como en un juego de RPG, un juego de rol, cuando te salen las opciones de conversación abajo. Siempre estás a una decisión de sacar lo mejor o lo peor de ti. Entonces, ¿vas a sumar o vas a restar?
Para mí es eso. Siempre estamos a una decisión de pasarla bien o pasarla mal. Por ejemplo: estoy en una fiesta, me la estoy pasando bien, bueno, pues me pongo a bailar. O estoy en una fiesta y no me la estoy pasando bien, pues me voy. También está válido, ¿sabes?
Al final, siempre tienes la capacidad de decidir. Incluso no decidir es una decisión. Desde ahí viene el libre albedrío, que creo que es el poder que se nos ha dado como humanos. Obviamente, también nos metemos a otros dilemas, como: “pero en el capitalismo, ¿qué decides?, ¿una marca u otra?”. Pero incluso ahí hay una forma de pensar, de decir: “esto creo, esto sustenta mi realidad”.
Sé que muchas cosas de las que digo son debatibles. Pero también lo elijo porque me reconforta, porque me da un propósito, porque se alinea con lo que quiero y genera relaciones que me suman, y a las cuales yo también quiero sumarles. Hasta ahora voy corrigiendo el camino, pero creo que voy eligiendo bien. Al menos para mí, jajaja.
Jesús Fragoso: ¡Claro! En los futuros posibles, al final, como tú dices, todo se basa en nuestras elecciones: saber qué quieres y por qué lo quieres. Es una gran conclusión que nos podríamos llevar. Muchas gracias por tu tiempo, te lo agradecemos muchísimo.
Avuelo: Gracias a ti también por el espacio, ¡ahí estamos!
Jesús Fragoso: Encantadísimo, ¡por supuesto! Muchas gracias.
Avuelo: ¡Adelante! Gracias por tu tiempo, hermano.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat. Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur. Excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui officia deserunt mollit anim id est laborum.





