
Tras su participación en el Festival Hipnosis el año pasado, el dúo francés AIR volvió a la Ciudad de México para presentarse en el Auditorio Nacional y continuar celebrando los 25 años de su álbum debut Moon Safari, acompañándolo con algunos de sus más grandes éxitos.
Minutos antes del inicio, las pantallas proyectaban un par de ojos que observaban cómo el recinto se llenaba poco a poco. En punto de las 9 de la noche, las luces se apagaron y comenzó a sonar La Femme d’Argent. Entre aplausos, Nicolas Godin y Jean-Benoît Dunckel aparecieron sobre el escenario saludando al público y dando inicio a la odisea sonora y visual de Moon Safari.
La noche tomó fuerza cuando sonó Sexy Boy, ese clásico que terminó por despertar a un público que todavía se contenía. La icónica melodía de sintetizadores envolvía todo el Auditorio mientras miles de voces coreaban al unísono: “SEXY BOOOOY”. Entre bloques de canciones, Nicolas agradecía al público con un constante
– “Merci beaucoup, muchas gracias”–
a lo que la audiencia respondía con gritos y aplausos ensordecedores.
Uno a uno, fueron desfilando los diez temas de Moon Safari. Y aunque escuchar este álbum en la comodidad de tu hogar tiene su magia, el show logro que vivirlo en directo, rodeado de miles de personas, terminara siendo una experiencia igual de íntima: esa sensación de estar escuchando música en soledad, pero compartida con todos.
El concierto brilló también por su producción. A pesar de mantener minimalista el escenario —solo el dúo, sus sintetizadores y un baterista— los visuales proyectados en la pantalla trasera se sincronizaban con precisión con cada tema. A esto se sumaba un juego de luces que, desde lo alto del recinto, se mezclaba con la energía del público, envolviendo por completo al Auditorio y logrando una interacción increíble.
Canciones como Remember y Ce Matin La marcaron momentos memorables, hasta cerrar el primer bloque con Le Voyage de Pénélope. Tras una ola de aplausos, AIR abandonó el escenario, solo para regresar minutos después con un segundo bloque que incluyó piezas como Radian, Venus y Cherry Blossom Girl. No podía faltar Highschool Lover, aquel tema entrañable que hicieron para la película The Virgin Suicides de Sofia Coppola.
Este bloque cerró con Don’t Be Light, pero el público no dejó de vitorear. Así, los franceses tras un encore volvieron una vez más para regalar dos canciones más. El clímax emocional llegó con Alone in Kyoto, donde miles de luces se alzaron en el público, iluminando el recinto y creando una atmósfera etérea y conmovedora.
La velada llegó a su fin con Electric Performers. El dúo se despidió entre aplausos y ovaciones, dejando a los asistentes con una mezcla de nostalgia y satisfacción. Una noche en la que AIR no solo celebró la vigencia de Moon Safari, sino también la conexión profunda que su música sigue generando con el público mexicano, recordándonos que hay discos y conciertos que se vuelven atemporales.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat. Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur. Excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui officia deserunt mollit anim id est laborum.





